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El Gobierno y la oposición de Kenia sellan un acuerdo para crear una coalición y poner fin a la crisis

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Nairobi, 28 feb. (EFE). El gobierno de Kenia y la oposición firmaron hoy un acuerdo para crear un gobierno de coalición y nombrar a un primer ministro, lo que permitirá cerrar la crisis política desatada tras las elecciones generales del 27 de diciembre pasado.

El ex secretario general de la ONU y mediador del conflicto, Kofi Annan, fue el encargado de anunciar el acuerdo alcanzado entre el ejecutivo y el Movimiento Democrático Naranja (ODM), después de cinco horas de reunión entre el presidente keniano, Mwai Kibaki, el líder del partido opositor, Raila Odinga.

A la reunión concurrieron asimismo el presidente de Tanzania y titular de turno de la Unión Africana (UA), Jakaya Kikwete y el ex presidente tanzano Benjamin Mkapa, integrante también del equipo mediador de Annan.

Según el pacto, el cargo de Primer Ministro estará reservado para un miembro del partido mayoritario en el Parlamento, en este caso el ODM y por lo tanto su líder, Odinga.

El Primer Ministro será asistido por dos viceprimer ministros, cuyas tareas serán coordinar y supervisar la ejecución de las funciones de cada ministerio.

Los dos viceprimer ministros serán nombrados por cada parte representada en el gobierno de coalición. De esta manera, el ejecutivo estará compuesto por el presidente, el vicepresidente, el primer ministro, sus dos adjuntos y el resto de los ministros.

El cese de cualquier miembro con cartera tendrá que ser ratificado por el presidente y el primer ministro y tanto éste como sus dos adjuntos sólo podrán ser apartados del cargo mediante una moción de censura sometida a votación en el Parlamento.

La composición de la coalición tendrá que tener en cuenta las fuerzas parlamentarias de cada uno de sus miembros y se distribuirán los puestos en función del número de diputados. Actualmente el ODM posee una mayoría simple en la cámara.

El acuerdo fue firmado por Kibaki, Odinga, Annan y Kikwete a las 17:00 hora local (14:00 GMT), en la escalinata del edificio gubernamental Harambee House, con pupitre, plumas y todo el boato reservado para las grandes ocasiones, además de contar con la presencia de más de cuarenta delegaciones diplomáticas.

Annan abrió la ronda de discursos anunciando que las dos partes habían completado el punto 3 de la agenda para resolver la crisis política, las medidas para compartir el poder entre el Gobierno y la oposición, un tema que mantenía estancadas las negociaciones desde hace varios días.

"Este consenso fue necesario para la supervivencia del país", añadió Annan al lado de Kibaki y Odinga. "Es importante no sólo para Kenia, sino para todos", insistió.

Tomó luego la palabra Kikwete, quien aseguró que la "Unión Africana velará por el buen desarrollo del acuerdo" y terminó expresando su "apoyo total al pueblo keniano en nombre de su amigo y vecino tanzano".

Por su parte, Odinga señaló que "hemos abierto un nuevo capítulo en la historia del país. Hemos pasado de la era de la confrontación al principio de la cooperación".

El líder de la oposición subrayó que es ahora el Parlamento el responsable de asegurar que el acuerdo sea aprobado y puesto en marcha lo antes posible.

"Kenia no sólo es un país con buenos atletas, sino que cuenta además con muchas otras cualidades", concluyó Odinga para ceder el turno a Kibaki, a quien llamó presidente por primera vez desde el 27 de diciembre.

El mandatario keniano anunció la apertura del Parlamento para el próximo 6 de marzo y agregó que la crisis "nos ha recordado que debemos hacer todo cuanto sea posible por salvaguardar la paz, pilar de nuestra unión nacional, la cohesión social, el crecimiento económico y la estabilidad política".

El embajador estadounidense, Michael Ranneberger, comentó a Efe que el "acuerdo es una gran oportunidad para Kenia" y adelantó que su país será un amigo fiel y un aliado de este país "para lo que haga falta".

Por su parte, su colega español, Nicolás Pinto, opinó que se "trata de un acuerdo definitivo". El embajador español dijo que, "a partir de ahora tendrán peleas políticas pero, por fortuna, no debería producirse más violencia".