Público
Público

Los holandeses desaparecidos en Murcia murieron con una violencia "importante"

La pareja se citó con sus tres presuntos asesinos en una casa de Molina de Segura por motivos de "negocios", y una desavenencia llevó a un "desencuentro" que provocó el crimen

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

La pareja de holandeses desaparecidos en Murcia, Ingrid Visser y Lodewijk Severein, se dieron cita con sus tres presuntos asesinos materiales en una casa alquilada de Molina de Segura por motivos de 'negocios', y una desavenencia en esa negociación llevó a un 'desencuentro importante' que provocó el crimen.

Así lo han hecho saber en rueda de prensa el delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Joaquín Bascuñana, acompañado por el jefe superior de Policía de Murcia, Cirilo Durán, quienes no han dado más detalles de la naturaleza de estos negocios, aunque no les 'consta', de momento, que fuera por motivos de drogas.

La Policía Nacional deduce que se trataba de un asunto de 'negocios', fundamentalmente, porque no tienen todavía la convicción de que 'existiera un motivo distinto'. En cualquier caso, descarta que estos 'negocios' estuvieran relacionados con la etapa deportiva de Visser como jugadora de voleibol, aunque sí se está investigando si guardaban relación con las empresas de las que Severin era administrador en Holanda.

Al parecer, los dos holandeses desaparecidos convivieron con sus presuntos asesinos, al menos, el 13 y el 14 de mayo, y murieron por efecto de una violencia 'importante', pero se desconoce todavía cómo fueron asesinados, a la espera de los informes forenses, que todavía no han confirmado la identidad de los restos mortales.

Durán ha manifestado que la identificación absoluta de los cadáveres 'todavía no ha finalizado', aunque los signos externos detectados permiten pensar a los agentes que se trata de los desaparecidos. De todas formas, la prueba 'definitiva' es la de ADN que ha sido solicitada por un juez de Holanda y está previsto que llegue esta misma noche a los laboratorios de la Dirección General de la Policía en Madrid.

Aunque la investigación sigue abierta para esclarecer del todo los hechos, Durán considera que los tres detenidos, un ciudadano español y otros dos de nacionalidad rumana de 47 y 60 años que vivían, todos ellos, en Valencia, son 'realmente autores materiales de la desaparición y la muerte de Severin y Visser, si el ADN confirma que los restos corresponden a la pareja'.

Así pues, la Policía Nacional considera que, con estas tres detenciones y su puesta a disposición judicial, 'se cierra la fase de detención de los tres autores materiales del crimen', aunque 'la investigación no va a finalizar porque todavía quedan flecos'. Durán no ha confirmado que se trate de un crimen por encargo, ya que se trata de algo que se aclarará posteriormente.

Puesto que las diligencias están declaradas 'secretas' por el Juzgado de Instrucción número 7 de Murcia, Durán ha advertido que hay elementos de la investigación que no se pueden 'revelar', y ha señalado que hay que seguir siendo 'cautos' porque la investigación sigue abierta y hay que evitar 'interpretaciones'.

El jefe superior de Policía ha recordado que el Cuerpo Nacional de Policía se tomó 'muy en serio' la investigación desde el principio y montó un dispositivo a nivel nacional que contó con la participación de la Unidad Central de Delincuencia Violenta a través de su grupo de Homicidios, las brigadas de Policía Judicial de Murcia y las brigadas de Policía Científica de las Unidades centrales de Madrid y de Murcia.

Posteriormente, y conforme al desarrollo de los acontecimientos, se incorporaron la División de Coordinación Económica y Técnica, así como la brigada provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Policía de Valencia.

Durán ha recordado que la operación policial se remonta al 17 de mayo, cuando el Cuerpo Nacional de Policía recibió una denuncia por desaparición y puso en marcha el protocolo de búsqueda. Desde el segundo día, la Policía tomó la investigación como una desaparición de 'máximo riesgo', sobre todo, porque la pareja llevaba mucho tiempo desaparecida.

Durán ha reconocido que la Policía Nacional tuvo muchos problemas a la hora de 'enfocar la investigación' y se vieron obligados a abrir 'varios frentes'. Tras montar los equipos de investigación, la búsqueda empezó a dar sus resultados gracias, en gran parte, a la colaboración con la policía holandesa.

Y es que fue la policía holandesa la que facilitó a las autoridades españolas la lista de contactos que Visser y Severin conservaban en España, como resultado de la época en la que vivieron juntos en Murcia mientras ella jugaba en el equipo CAV Murcia 2005. De hecho, Durán reconoce que estos contactos han sido 'muy útiles' para la resolución final del caso.

A raíz de estas pesquisas, la Policía Nacional comenzó a trabajar con dos hipótesis: o habían sido secuestrados o habían tenido un objetivo diferente en su visita a Murcia, distinto al alegado en un principio y que consistía en visitar una clínica médica, tal y como manifestó la propia familia.

En base a estos datos, la Policía Nacional empezó a trabajar con los contactos de la pareja en Murcia, que condujeron a los agentes a una casa en Molina de Segura que había sido alquilada 'circunstancialmente' por uno de los detenidos

Durán no ha podido revelar cómo llegó la pareja a la casa de Molina de Segura, porque es un dato que está bajo secreto de sumario, pero las investigaciones han permitido determinar a la Policía nacional que Visser y Severin convivieron con los tres detenidos, presuntos autores del crimen, al menos, el 13 de mayo y el 14 de mayo.

Puesto que los desaparecidos seguían sin dar señales de vida, la Policía Nacional decidió investigar la casa de Molina de Segura. En concreto, los agentes procedieron a la inspección ocular de la vivienda y encontraron restos biológicos que inducen a pensar que allí 'hubo violencia'. Específicamente, Durán destaca que se encuentran dos focos en los que se habían producido hechos violentos.

Estos indicios, junto con la constancia de que Visser y Severin habían contactado con sus tres presuntos asesinos en esa vivienda y el hecho de que llevaban mucho tiempo desaparecidos, indujo a la Policía Nacional a entrar en la vivienda con permiso judicial y tomar las correspondientes muestras biológicas.

La Policía identificó a las tres personas, que vivían en Valencia, y llegó a la conclusión de que podían estar relacionadas directa o indirectamente con la investigación.

La Policía estableció dispositivos de control y vigilancia sobre los sospechosos el jueves 23 de mayo, viernes 24 de mayo y sábado 25 de mayo. Investigaciones posteriores indujeron a pensar que el primer detenido, de nacionalidad española, fue el que contactó con la pareja de holandeses, por lo que la Policía procedió a su detención.

Durán explica que este individuo incurrió 'en una serie de contradicciones' y, en base a las pruebas aportadas al juez, la Policía Nacional tiene 'claro' que está 'directamente relacionado con la desaparición y posible asesinato de los desaparecidos. La Policía mantuvo paralelamente la vigilancia de los otros dos sospechosos.

Cuando los agentes tuvieron la convicción de que podían estar cerca de la localización de los cuerpos, pidieron una autorización judicial para hacer un rastreo en la finca de Alquerías donde finalmente fueron hallados los restos mortales. Los agentes detectaron que había una tierra removida y decidieron escarbar, encontrando los restos, enterrados a una profundidad 'suficiente' como para 'no ser desenterrados por un arado'.

En ese momento, la Policía Nacional procedió este mismo lunes a la detención de los otros dos sospechosos, dos ciudadanos de nacionalidad rumana de 47 y 60 años que vivían en Valencia.

Durán explica que, según el procedimiento normal, la Policía solicitará al juez el traslado de los detenidos a Murcia y, una vez finalizadas las diligencias, en un plazo de 72 horas, se devolverán al Juzgado de Valencia. Posteriormente, los juzgados de ambas provincias decidirán si se inhiben o no a favor el uno del otro.