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Hu Jintao visita Kazajistán y Turkmenistán con la energía como objetivo

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El presidente chino, Hu Jintao, inicia mañana una breve gira exterior que le llevará a Kazajistán y Turkmenistán, en la que el tema estrella será el suministro de gas y petróleo a la tercera potencia económica mundial.

La cancillería china confirmó que Hu se reunirá con los mandatarios de ambos países, el kazako Nursultan Nazarbayev y el turcomano Gurbanguly Berdymukhamedov.

Sin embargo, el acto más representativo de la gira centro-asiática del presidente chino será la inauguración la próxima semana del nuevo gasoducto, de 1.833 kilómetros de longitud y que cruza cuatro países, desde Turkmenistán hasta terminar en China.

El conducto empieza cerca de una explotación gasística propiedad de la multinacional estatal china CNPC y permite a Pekín adoptar un papel más relevante en las ex repúblicas soviéticas.

"Un proyecto así es un modelo de cooperación beneficiosa mutua entre cuatro países y muestra nuestro deseo de impulsar la cooperación económica para lograr un desarrollo común", declaró Wang Guangya, viceministro chino de Asuntos Exteriores.

Sin embargo, en Kazajistán algunas voces opositoras denunciaron la excesiva relevancia que China está tomando en las decisiones políticas y económicas, acusando al régimen chino de controlar ya más del 30 por ciento de las reservas de crudo de la región.

Recientemente, además, la Corporación de Inversión de China (CIC), el fondo soberano del país, anunció la adquisición del 11 por ciento de la firma kazaka JSC KuzMunaiGas Exploration Production (KMG EP), dedicada a la obtención de petróleo y gas, por un precio cercano a los mil millones de dólares (680 millones de euros).

Por su parte, Pekín firmó en junio un contrato con Turkmenistán para el suministro de 40.000 millones de metros cúbicos anuales de gas durante 30 años y en contrapartida recibió un préstamo chino en términos preferenciales por valor de 4.000 millones de dólares (2.700 millones de euros).

China es el segundo importador de crudo y gas del mundo, sólo por detrás de Estados Unidos, y considera a Asia Central la perfecta alternativa a la inestable región de Oriente Medio, de la que recibe más de la mitad de sus necesidades energéticas.