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IATA retira a Orizonia la licencia para vender billetes aéreos por impago

La empresa, que se encuentra en preconcurso de acreedores, no ha podido hacer frente a un pago de 15 millones de euros al banco que paga el servicio

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Orizonia ha dejado de vender billetes aéreos después de que la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) le retirara la licencia, ya que no ha podido hacer frente al pago de 15 millones de euros al BSP, el banco que paga los billetes aéreos, según fuentes cercanas al grupo. No obstante, la IATA ha accedido a concederle un aplazamiento hasta el próximo martes, período en el que Orizonia espera poder reunir la cantidad que debe al BSP, según han señalado hoy a Efe fuentes cercanas a la empresa.

Aunque la situación es similar a la de Marsans, cuyo declive empezó por la retirada de la licencia por parte de la IATA en 2010, la misma fuente ha asegurado que el caso de Orizonia es diferente, ya que es la primera vez que incurre en impago, mientras que Marsans lo había hecho en repetidas ocasiones.

Orizonia, que está en un proceso de integración en Globalia desde diciembre pasado, operación que ha sufrido esta semana una demora, debido a la decisión de la Comisión Nacional de Competencia (CNC) de analizar más a fondo esta compra, lo que le puede llevar hasta dos meses. El grupo, que se encuentra en una situación muy delicada y no puede aguantar tanto tiempo sin integrarse en Globalia, daba por hecho que ésta iba a utilizar un mecanismo denominado levantamiento del que dispone la CNC que consiste en adelantar la autorización, comunicando más tarde las condiciones de la misma.

Dado que Globalia se comprometió a aceptar cualquier condición de la CNC, Orizonia daba por descontado que iba a aceptar dicho mecanismo, lo que significaba seguir adelante con la adquisición e inyectar 25 millones de euros, para completar los 40 millones acordados. (Globalia inyectó 15 millones tras la firma del acuerdo).

Ante esta situación, Orizonia ha solicitado hoy un preconcurso de acreedores, lo que le permite protegerse durante cuatro meses contra una posible reclamación de alguno de sus acreedores, ya que, aunque el grupo ha logrado una importante quita de su deuda (de 619 a 81 millones de euros), ésta está supeditada a la operación con Globalia.

La misma fuente ha añadido que Orizonia desconoce los motivos que llevaron a Globalia a no aceptar el mecanismo de la CNC y barajan la posibilidad de que de repente se asustara por las condiciones que podría imponer la Competencia para dar luz verde a la operación. Orizonia ha acusado a Globalia de desentender los compromisos asumidos en el acuerdo de compra entre las dos compañías y la banca acreedora, y ha explicado que la medida de preconcurso 'está encaminada a permitir la continuidad de la compañía'.

Pese a ello, Orizonia ha señalado que la aerolínea del grupo, Orbest, interrumpirá transitoriamente algunos de sus vuelos, aunque ha desvinculado de esta medida la cancelación que se ha producido hoy de un vuelo con destino a Cancún, en código compartido con Air Europa, de Globalia. Fuentes cercanas a la empresa han indicado que Orbest operará los próximos días con total normalidad.

La respuesta de Globalia no se ha hecho esperar y el grupo, presidido por Juan José Hidalgo, ha salido al paso de las críticas vertidas por parte de Orizonia, negando tajantemente el incumplimiento de los compromisos asumidos. Globalia ha criticado la decisión 'unilateral' de Orizonia de ir al preconcurso, pese a lo cual ha asegurado que no se ha retirado de su compra y lo hará cuando llegue la autorización de la Competencia.

Fuentes de Globalia explicaron hoy a Efe que la citada segunda inyección financiera se iba a realizar en el momento en el que la CNC autorizase la operación, lo que aún no ha ocurrido, y 'no puede meter dinero en una empresa que no sabe si finalmente podrá comprar'. A su juicio, Orizonia tiene dueños -bancos y fondos poderosos-, por lo que lo lógico sería que pusieran el dinero que necesita la compañía para mantenerla viva hasta que llegue la autorización de la CNC.