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El imán radical Hamza presenta una apelación contra su extradición a EEUU

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El clérigo radical islámico Abú Hamza presentó hoy un recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Londres contra su extradición a Estados Unidos, país que le reclama por delitos de terrorismo.

Hamza, de 49 años, apeló contra la decisión adoptada el pasado 7 de febrero por la ministra británica del Interior, Jacqui Smith, de ordenar su entrega a las autoridades estadounidenses, según confirmó una portavoz de ese ministerio.

Desde ese día, el imán disponía de un plazo de dos semanas, que se iba a agotar este jueves, para emprender las acciones legales que considerase oportunas.

De no haberlo hecho, el sospechoso habría sido entregado a Estados Unidos en un plazo de 28 días, según la legislación vigente.

La abogada del imán, Muddassar Arani, ya expresó el pasado febrero su temor a que su cliente pueda ser torturado, condenado a la pena capital o recluido en la base norteamericana de Guantánamo (Cuba) si es entregado a Estados Unidos.

Smith firmó la orden de extradición después de que el pasado noviembre un tribunal británico autorizara la entrega de Hamza, tras considerar los argumentos de las autoridades estadounidenses.

Hamza, que actualmente cumple una condena de siete años en el Reino Unido por incitar al asesinato y al odio racial, afronta en EEUU once cargos.

Entre esos cargos figura su supuesta participación en el secuestro de 16 turistas occidentales en Yemen en 1998, que acabó con la muerte de cuatro rehenes.

Washington le acusa también de organizar en EEUU un campo de entrenamiento para formar combatientes que lucharan en la guerra de Afganistán en el 2001.

En febrero del año pasado, el tribunal penal de Old Bailey (Londres) condenó al clérigo a siete años de cárcel por incitar en sus sermones al asesinato de no musulmanes y judíos, y por otros delitos relacionados con el terrorismo.

De ser finalmente extraditado a EEUU, Hamza, de origen egipcio, podría ser procesado en ese país para después regresar al Reino Unido a completar la condena que se le impuso en esta nación.

Una vez cumplida la pena británica, el clérigo sería devuelto a las autoridades estadounidenses para que cumpla en ese país la sentencia que se le imponga.