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Irlanda del Norte captura a dos de los terroristas

Caen dos miembros del IRA de Continuidad, que se atribuye el asesinato de un policía el lunes

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Dos individuos, de 17 y 37 años, fueron detenidos ayer en Irlanda del Norte en relación con el asesinato, la noche anterior, del agente de policía Stephen Carroll. La investigación persigue cercar a los militantes del IRA de Continuidad, grupúsculo republicano que ayer afirmó ser autor del crimen. Otro grupo también escindido del Ejército Republicano Irlandés (IRA), el autodenominado IRA Auténtico (RIRA, en sus siglas en inglés) se atribuyó el atentado del sábado, que se cobró la vida de dos soldados y causó cuatro heridos de gravedad.

Ambas acciones se dirigen a despertar miedo entre la población e inestabilidad política. Intentan también provocar a las autoridades para forzar en la provincia británica un gran despliegue de efectivos militares, que se han reducido desde 1998, cuando el 75% de Irlanda del Norte aprobó el Acuerdo de Viernes Santo, motor del proceso de paz. De momento, los atentados sólo han suscitado un rechazo total al regreso a 'las décadas oscuras' del conflicto.

Algunos analistas ven en la proximidad de ambos atentados una lucha de poder entre los dos principales grupos paramilitares republicanos.

Con sendos asesinatos, pretenden demostrar su capacidad para tomar el liderazgo en la lucha armada, una vez que el IRA sigue firme en su declaración de que la 'guerra' contra los británicos ha concluido, según los informes de la Comisión Independiente de Control de organizaciones paramilitares.

La comisión ha detectado un incremento en las actividades de las dos escisiones del IRA en el último año. Los atentados con disparos aumentaron un 33% hasta agosto de 2008, fecha del último informe, mientras que los ataques a la población aumentaron un 67%. El nivel de peligrosidad se elevó de 'sustancial' al máximo oficial de 'gravedad' hace tan sólo unos semanas.

La alarma se convirtió en cruda realidad el sábado. El IRA Auténtico se atribuyó el ataque contra una base militar en el condado de Antrim, al noreste de Belfast, una zona protestante unionista. Fue un asalto premeditado, esmeradamente planificado, con subfusiles automáticos y ráfagas de hasta 60 tiros. Murieron dos reclutas que debían viajar esa madrugada a Afganistán y cuatro jóvenes resultaron heridos. Son las primeras víctimas militares de grupos terroristas irlandeses en una década.

La noche del lunes moría el policía Carroll, por disparos en la cabeza. Con su compañero, que resultó herido, acudió en ayuda de una mujer, que acababa de denunciar destrozos en su vivienda. Fueron atacados al salir del coche. La llamada a comisaría era auténtica, pero se sospecha que los asesinos rompieron a propósito los cristales de la casa. Carroll es la primera baja policial por terrorismo desde 1998.

El IRA de Continuidad ya había usado tácticas similares para emboscar a las fuerzas del orden en el mismo escenario de su último crimen, Craigavon. En agosto de 2008 prendió fuego a un vehículo con la idea de matar a los agentes y bomberos que acudieran.

Craigavon es un bastión republicano y feudo de los críticos con la estrategia de paz adoptada por el IRA y su brazo político, Sinn Fein. Martin McGuinness, ex militante del IRA y actual viceprimer ministro en el Gobierno autonómico de Belfast, fue duro en su condena del atentado: 'Son traidores de la isla de Irlanda. No se merecen el apoyo de nadie', proclamó ayer.

Los partidos norirlandeses se han unido en su repulsa de los atentados. La imagen más simbólica la ofrecieron ayer las dos cabezas del autogobierno: McGuinness, del Sinn Fein, y Peter Robinson, líder unionista. Los dos antiguos enemigos posaron ante las cámaras con el jefe de Policía, Hugh Orde. Fue la estampa que mejor demostró que el terrorismo no logrará descarrilar el proyecto de construcción de una nueva Irlanda del Norte.

La izquierda abertzale emitió ayer un comunicado, 'ante los graves sucesos acaecidos en Irlanda', para suscribir las declaraciones del presidente del Sinn Fein, Gerry Adams, que calificó de 'ataque contra el proceso de paz' los asesinatos de dos soldados británicos y de un policía norirlandés cometidos por dos grupos disidentes del IRA.

La izquierda abertzale consideró, además, que hoy en Irlanda del Norte 'existen cauces pacíficos y democráticos para que las legítimas aspiraciones del pueblo irlandés puedan materializarse'.