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Jamenei expresa su "hondo pesar" por "la trágica pérdida" de Al Hakim

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El líder supremo de la Revolución iraní, ayatolá Ali Jamenei, calificó hoy de "trágica pérdida" la muerte de Abdel Aziz al Hakim, unos de los políticos chiíes más influyentes de Irak donde lideraba el Consejo Supremo Islámico.

En un comunicado divulgado por la prensa local, la máxima autoridad de Irán extendió, asimismo, sus condolencias al Gobierno y a todo el pueblo iraquí.

"Quiero expresar mi hondo pesar por esta trágica pérdida y extender mis sinceras condolencias a la nación iraquí, el Gobierno, el Consejo Supremo Islámico Iraquí y a toda su familia", aseguró Jameneí.

El líder iraní destacó también la contribución de Al Hakim y su familia al establecimiento de un Gobierno nacional iraquí.

Al Hakim, líder del Consejo Supremo Islámico en Irak, falleció este miércoles, a los 56 años, en Teherán víctima de un cáncer de pulmón.

Según la prensa local, otros responsables iraníes, como el actual presidente, Mahmud Ahmadineyad, y el presidente del Parlamento, Alí Lariyani, también han expresado sus condolencias a la familia del clérigo chií.

Igualmente lo han hechos los dos grandes ayatolá de Irán, Naser Makarem Shirazi y Lotfollah Safi-Golpaygani, así como el ex presidente iraní Ali Akbar Hashemi Rafsanyaní.

Estaba previsto que el funeral de Al Hakim comenzara hoy en el centro de Teherán.

Según la prensa local, el cortejo fúnebre tenía previsto partir de la céntrica plaza Valey-e Asr en dirección a la embajada de Irak en la capital, ubicada en las proximidades.

Al Hakim era también líder del mayor grupo parlamentario iraquí, la Alianza Iraquí Unida, sustituida hace dos días por una nueva coalición de partidos, denominada Coalición Nacional Iraquí.

El Consejo Supremo Iraquí es uno de los pilares fundamentales de esta nueva plataforma.

Fundado en la pasada década de los ochenta bajo el nombre de Asamblea Suprema para la Revolución Islámica en Irak (ASRII), su brazo armado, las Brigadas Badr, luchó contra el régimen de Sadam Husein desde bases en Irán.

Su larga enfermedad, detectada el pasado año en un hospital de Texas (Estados Unidos) había abierto un debate sobre su sucesión y prolongado más incertidumbres sobre las elecciones previstas para el próximo enero.