Publicado: 24.03.2015 21:58 |Actualizado: 03.07.2015 13:03

Jaque a los notarios: llega Stampery

Se trata de un servicio online para dar validez legal a todo tipo de documentos cuyo lema reza: “mandar de vacaciones a los notarios”.

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Luis Iván Cuende vuelve a liarla. El joven que se hiciera famoso por desarrollar su propio sistema operativo open source con tan sólo 12 años (Asturix) o que fuera nombrado con 16 el mejor hacker adolescente de Europa pone ahora en jaque al cuerpo de notarios. Cuende, junto a Tommaso Prennushi, Daniele Levi y Néstor Palao (fundador de iniciativas como Parkfy para compartir plazas de aparcamiento) acaban de lanzar Stampery, un nuevo servicio online con el que, como dice su lema, sugieren “mandar de vacaciones a los notarios”.



Tal y como explica Cuende, “intentamos llevar el concepto off-line de lo que hacen los notarios o las sociedades de autores a Internet, demostrando que hay otras maneras de hacer las cosas, más propias del siglo XXI”. Esto no sólo aplica a los contratos privados, sino a proyectos de arquitectura, novelas, partituras y, en definitiva, casi cualquier documento legal excepto en los que el Gobierno obliga por ley a introducir la figura de un notario. La compra-venta de una casa, por ejemplo, hoy por hoy no implica legalmente la participación de un notario para dar fe de la misma, aunque sea la práctica más habitual.

“Intentamos llevar el concepto off-line de lo que hacen los notarios o las sociedades de autores a Internet, demostrando que hay otras maneras de hacer las cosas, más propias del siglo XXI”

Cuende es consciente de los callos que van a pisar especialmente en España: “los notarios son un lobby con mucho poder, tanto, como para ser capaces de cambiar la ley, pero nos da igual, queremos hacer mucho ruido”. Sea cual fuere la reacción que vayan a tener los colegios de notarios, los promotores de Stampery tienen claro que su futuro no pasa únicamente por España y, de hecho, su página web ni siquiera está traducida al español.

Seguridad con tecnología Bitcoin

La seguridad, más aún con el repunte de la ciberdelincuencia que se ha producido en los últimos tiempos, ha sido una de las preocupaciones de todo el desarrollo y Cuende asegura que está garantizada. “Utilizamos la tecnología de Bitcoin, no tanto la criptomoneda en sí, aunque también puede utilizarse para pagar, como la tecnología que hay detrás”.
Cuende explica que cuando los usuarios suben archivos éstos se almacenan encriptados en los servidores propios de Stampery, pero los hash, esto es, los algoritmos que representan los datos tanto del documento como del autor, pasan a la red de ordenadores de Bitcoin, “asegurando su integridad e ‘inmodificabilidad”, precisa el joven. Estos algoritmos son los que aportan a cada fichero que se sube a la red una prueba de existencia, de integridad y de propiedad, permitiendo que terceros comprueben la legalidad de los mismos en caso de necesidad.

“A medida que crezcan los clientes, esperamos ir bajando los precios aún más”, concluye su creador

Integración con terceros

Por otro lado, Stampery hace pública su API, es decir, el software necesario que, no sólo permitirá que otros desarrolladores construyan nuevas aplicaciones incorporando este servicio sino, sobre todo, que terceras empresas integren Stampery en su oferta. Es el caso, por ejemplo, de servicios de almacenamiento en la nube como Dropbox, que podrían ofrecer a sus clientes tanto el repositorio de documentos como el ‘sellado legal’ de los mismos. “Ya nos integramos con Gmail”, explica Cuende, “de manera que cada correo que envías queda registrado asegurando que su contenido no sea alterado”.

Aunque existe la posibilidad de aprovechar el servicio para documentos puntuales por 1,99 dólares (1,8 euros), el cofundador de Stampery destaca que “lo realmente interesante son los paquetes”, que van desde los 3,99 dólares (3,6 euros) mensuales para 5 GB de almacenamiento y el sellado de cinco documentos, hasta el servicio Platinum, que ofrece 250 GB de almacenamiento (y 250 documentos) por 49,99 dólares (unos 46 euros) al mes. En cierto modo y en determinados niveles de capacidad, puede llegar a convertirse en competencia de algunos almacenamiento en la nube, más caros que Stampery y que, además, no incluyen el sellado. “A medida que crezcan los clientes, esperamos ir bajando los precios aún más”, concluye Cuende.