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John Malkovich, un asesino a sueldo

El actor presenta 'La comedia infernal', entre teatro y ópera

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'¿Por qué un asesino en serie quiere matar? Una de las razones es porque le gusta matar'. John Malkovich pretende, sin conseguirlo, comprender la psicología del austriaco Jack Unterweger, el asesino convicto, reincidente, literato, periodista al que interpreta en La comedia Infernal, una obra a caballo entre el teatro y la ópera que se estrena mañana en España, en el Festival de Peralada (Girona). Serio, educado, diplomático y con muchas tablas, el actor estuvo ayer en Barcelona presentando su último trabajo (paralelo a la película Desgracia, en los cines a partir del día 31.

La obra, bajo la dirección musical de Martin Haselböck, fue escrita por el libretista Michael Sturminger (que tambiçén la dirige) pensando en el propio Malkovich y dos sopranos cantan piezas de Vivaldi, Haydn, Mozarta, Beethoven, Gluck, Bocherini y Weber interpretadas por una orquesta barroca. La pareja de cantantes representa el quejido de las mujeres, el lamento de las prostitutas, el dolor de las maltradadas... 'Jack describió el mundo de las prostitutas a través de reportajes periodísticos y después asesinó a tres de ellas', explica el actor, para destacar el sórdido mundo que denunica la obra.

Malkovich preside la sobria puesta en escena: una simple mesa con un vaso de agua y el volumen de la novela escrita por su personaje, Jack. 'Fue un asesino en serie que, hace 15 años, mató a una mujer y fue condenado. En la cárcel empezó su obra literaria. El presidente de la República austríaca lo perdonó y el convicto empezó a trabajar como periodista. En su primer año de libertad, mató a seis mujeres en Viena, Praga y Los Ángeles'. Malkovich describe a Jack casi de carrerilla. Lleva desde el año pasado con él, cuando lo estrenó en Los Ángeles, hasta las recientes representaciones en Viena.

El actor destaca tres elementos importantes en la obra: el primero es que, según el intérprete, todo el mundo debe tener una segunda oportunidad para demostrar que se ha reinsertado. El segundo es el encanto del personaje: 'Era muy atractivo y amado por las mujeres. Tal vez, intentaban ayudarlo'. El cuarto es el de la fascinación por la violencia: 'Cualquiera puede ser violento hasta el punto de asesinar. Jack nos recuerda todo lo malo que puede salir de dentro de una persona'.

En este último punto se encuentra la percha de la obra. La historia de Jack Unterweger es poco conocida en España, pero la gente se engancha a este tipo de episodios despiadados: 'Nadie escribe sobre personas buenas porque no interesan', reflexiona el actor.

Malkovic, uno de los miembros principales de la innovadora Steppenwolf Theatre Company de Chicago, insiste en su pasión por el teatro, más que por el cine: 'He hecho más obras de teatro que películas', dice. En las tablas no para de descubrir nuevos registros. En La comedia infernal, 'la combinación entre el texto y la música es muy interesante', considera Malkovich. Y, aunque su personaje sea el único que no canta en la obra, él remarca carácter musical que tiene: 'Aunque nadie lo considere así, yo sé que lo tengo', sentencia.