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Las joyas de la corona

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LEONARD COHEN

La verdad: Leonard Cohen no pegaba mucho en un festival playero lleno de jóvenes veinteañeros. Pero el FIB insistió y convenció al cantante, argumentando que la mayor parte de los grupos que actúan en el certamen le tienen como influencia. Finalmente, el concierto, celebrado de día, a las ocho de la tarde, fue un éxito. Cohen llevaba 15 años sin tocar en España.

ERYKAH BADU

Estrellas en Estados Unidos, los artistas de música negra siempre han mirado con recelo al otro lado del Atlántico. Mientras allí venden millones de discos, sus audiencias en Europa son exponencialmente menores y les cuesta saltar el charco para actuar ante 2.000 personas. Erykah Badu tardó en llegar, pero en los últimos años ha completado dos giras muy exitosas.

MORRISEY

El primer festival en conseguir los servicios de Morrissey fue el AV de Málaga en su edición de 2004. Una responsable del Festival de Benicàssim voló hasta allí exclusivamente para intentar ficharle para la edición del FIB que se celebraba un mes después. Y lo consiguió, sólo que finalmente el ex líder de The Smiths canceló su recital a última hora. 

ARCADE FIRE

Debido al ‘boom’ de festivales en España, los cachés de los grupos extranjeros se dispararon y contratar a determinados artistas se convirtió en tarea imposible. En el verano de 2007, el Summercase, según se ha publicado, pagó medio millón de euros por dos conciertos de Arcade Fire en el festival. El FIB no igualó la oferta.

CHARLY GARCÍA

Además de traerle, lo difícil era lograr que terminara la gira. Vino en 2004 y llevaba 18 años sin tocar en España. “No decían que era un riesgo, aunque finalmente todo salió bien”, dice el promotor Rubén Caravaca. Como curiosidad: García pide que le instalen una cocina en un lado del escenario para comerse un filete de carne argentina a mitad de concierto.

DEPECHE MODE

Su caso es especialmente reseñable ya que no suelen prodigarse en festivales. El FIB se atrevió a tentarlos. “Esta fue una de nuestras contrataciones más difíciles. Tuvimos que hacer un esfuerzo especial”, dice Ana Sanabia, de Benicàssim. El mismo año que tocaron en el FIB llenaron el Palacio de los Deportes de Madrid dos veces.