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Kerviel, único culpable de las pérdidas de SG

Un tribunal condena al ex bróker a cinco años de prisión y a pagar 4.900 millones

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La justicia francesa condenó ayer con extrema dureza al joven bróker Jérôme Kerviel, considerado único responsable y único estafador de la gigantesca pérdida de 4.900 millones de euros del banco Société Générale en los albores de la crisis de las hipotecas subprime, en 2007 y 2008. El tribunal correccional de París desestimó por completo todos los argumentos de la defensa, según los cuales Kerviel, quien ya es conocido en Francia como Mister Nobody (Don Nadie), fue víctima de un sistema que permitía y alentaba los riesgos demenciales no declarados en los mercados de derivados.

Kerviel fue condenado a cinco años de cárcel tres de ellos de obligado cumplimiento por los delitos de 'abuso de confianza', 'falsedad documental y uso de documentos falsos' e 'introducción fraudulenta de datos en un sistema automatizado'. Eran los delitos de los que le acusaba la fiscalía, que había solicitado un año más de cárcel obligatoria.

Es más: el tribunal condenó al ex bróker, hoy modesto empleado a 2.000 euros al mes, a reembolsar a Société Générale la integridad de las sumas que ese banco reclamaba, esto es, 4.915 millones de euros, pérdida récord registrada a principios de 2008 e imputada íntegramente a Don Nadie. No obstante, el banco podría no reclamar la suma que, de todas formas, Kerviel no puede pagar.

Kerviel no dijo ayer una palabra en público y, tras conocer la sentencia, bajó la mirada. Posteriormente, habló unos minutos con sus abogados, dirigidos por el estelar Olivier Metzner, que anunciaron un recurso contra la sentencia, a la que tacharon de 'irracional'. El tribunal aceptó por completo la tesis de los abogados del banco, que en 2009 registró 678 millones de euros de beneficios (un tercio de los de 2008), después de ser uno de los principales beneficiarios de las ayudas del Estado francés. Según los argumentos de la acusación, Kerviel fue capaz de 'camuflar' operaciones ficticias, cuyo monto habría rondado los 50.000 millones.

Si bien la justicia estimó que hubo 'carencias' de los dirigentes de Société, también dijo que ello 'no exonera a un bróker del respeto a su empresa'. En los considerandos, los jueces dicen que Kerviel puso 'en peligro la solvencia del banco' y que sus actos 'atentaron contra el orden público internacional'. Por si hasta ahí no había quedado claro, más adelante le reprocharon su estrategia de defensa basada en afirmar que hizo lo que todos hacían, e incluso le afearon que, antes de su juicio, escribiera un libro (El engranaje, memorias de un bróker) y hablara ante la prensa.