Publicado: 04.07.2014 14:00 |Actualizado: 04.07.2014 14:00

Lapuerta: "Con la edad he perdido parte de la memoria pero no mi honestidad"

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A sus 86 años, un Álvaro Lapuerta acompañado de su hijo ha entrado a prestar declaración ante el juez central de instrucción 5 Pablo Ruz a cuenta de la supuesta desviación de dinero de la caja B del PP realizada por Luis Bárcenas, su sucesor al frente de las cuentas del PP.

Tras una hora de espera para prestar declaración, el juez Ruz lo ha recibido y, didáctico, se ha tomado su tiempo para aclararle las razones por las que se le había citado como imputado. El extesorero del PP ha tomado la palabra para insistir en que se acogía a su derecho a no declarar: "ni mi salud, ni mis hijos, ni mi médico me lo aconsejan".

En ese momento, ha leído un manuscrito en el que sostiene que ha honestidad ha sido una constante en mi vida: "Nunca he distraído bienes ajenos ni causado un perjuicio patrimonial a otros, ni he colaborado con otras personas a causar un perjuicio patrimonial". "Ni mucho menos el señor Bárcenas", ha apostillado. Por leer, el extesorero ha leído hasta la fecha de esta jornada, "4 de julio de 2014. Firmado Álvaro Lapuerta".

Lapuerta está imputado por apropiación indebida por el desvío, cuando era tesorero y por parte de Luis Bárcenas, de 300.000 euros provenientes de la caja B del PP que supuestamente iba a servir para comprar acciones de Libertad Digital y que nunca se adquirieron.

Al término de su declaración, sus hijos han difundido un comunicado en el que aseguran que su padre "no ha declarado hoy ante el juez porque no le hemos dejado. A punto de cumplir 87 años, lamentablemente, no se encuentra capacitado para hacerlo".

Sus hijos, sostiene que esa incapacidad "no ha sido acreditada por médicos afines a la familia, sino por los médicos forenses de la Audiencia Nacional, en dos ocasiones y a petición del propio juez que ahora vuelve a citarle desoyendo sus informes. Queremos igualmente señalar que los informes médicos que hemos presentado advierten de que las situaciones de estrés suponen un serio riesgo para nuestro padre -añaden-, por lo que no podemos permitir que le sometan a largas horas de interrogatorio, inútil por su incapacidad y desmemoria. Tanto él como todos nosotros querríamos que estuviese en condiciones de defenderse, pero carece de lógica que alguien que a veces no recuerda a hijos o hermanos, ni tiene conciencia del alcance de lo que está ocurriendo, deba volver a someterse a un interrogatorio sobre hechos acaecidos hace varios años", añaden.

Sus hijos recuerdan que hace un año ya señalaron que en la única ocasión en que la familia de Lapuerta "se ha manifestado, (nosotros no hemos dosificado libretas, agendas ni amenazas y sólo queremos que se haga justicia y el calvario termine cuanto antes), nuestro padre jamás se ha enriquecido de manera ilícita. La procedencia de su patrimonio es diáfana, siempre presentó sus declaraciones de Hacienda y de Patrimonio con riguroso cumplimiento de la legalidad y nunca ha tenido cuentas corrientes fuera de España. Realmente, creemos que a lo largo de su vida ha tenido una única cuenta corriente. Por otro lado, ese patrimonio no sólo no se incrementó, sino que disminuyó en los años en los que ocupó la tesorería del PP".

Su reciente imputación por ser conocedor necesario de la presunta apropiación indebida de 300.000 euros "por parte del señor Bárcenas nos parece creativa e insostenible ¿Para qué va a delinquir alguien en exclusivo beneficio de otra persona? ¿Ahora resulta que toda persona objeto de un robo puede ser considerada cómplice del delito por no darse cuenta de que le estaban robando?"

A juicio de sus hijos, lo que ha sucedido es que "el octogenario Lapuerta fue engañado por la misma persona que engañó al presidente del Gobierno (como él mismo reconoció en el Congreso) y al resto de los presidentes y secretarios generales del PP".

A su familia siempre le resultó "sorprendente y también inquietante que se insistiera en mantener en el puesto de tesorero a alguien con exclusiva formación jurídica, que nunca supo convertir las pesetas en euros, ni distinguir un activo de un pasivo. Él siempre lo consideró un cargo representativo otorgado, precisamente, en reconocimiento a su prestigio y honradez intachables. No ejercía labores ejecutivas; representaba al partido ante bancos y agentes económicos y delegaba las cuentas y su control en el gerente".

La familia de Lapuerta agrega que el extesorero "siempre obedeció órdenes e informó puntualmente de todas sus gestiones a sus superiores, con los que despachaba casi a diario. De hecho, él fue la primera persona que advirtió a la jefatura del partido de unas irregularidades que terminaron por desembocar en el caso Gurtel, denuncia reconocida tanto por Rajoy como por Esperanza Aguirre, esta última expresamente ante el Juez Ruz que ahora le imputa, precisamente, en ese caso. ¿Es lógico que alguien se denunciara a sí mismo?"

Vistos los acontecimientos, parece que la denuncia "le generó muchos enemigos". Hace ahora un año hicimos también público nuestro temor a que unos y otros acabasen convirtiendo al anciano Lapuerta "en el chivo expiatorio de todas las miserias. Desgraciadamente está siendo así. A muchos parece convenir que todo empiece y acabe en el más indefenso y vulnerable, pero Álvaro de Lapuerta tiene diez hijos que se sienten muy orgullosos de él y que no están dispuestos a permitir que se siga ensuciando su nombre".