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Los líderes de la UE tratan hoy de avanzar en el cambio climático y el nuevo Tratado

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Los líderes de la Unión Europea comienzan esta tarde (16:00 GMT) una cumbre de dos días en la que tratarán de avanzar en la posición negociadora de la UE sobre el cambio climático y la ratificación del Tratado de Lisboa en la República Checa.

La cuestión de los nombramientos de los nuevos cargos que creará el tratado -un presidente estable para la Unión y un Alto representante para la política exterior con poderes reforzados- no será debatida formalmente durante el Consejo Europeo.

No obstante, antes del Consejo, en las "cumbre" separadas que celebrarán como es tradicional las tres principales familias políticas europeas -conservadores (PPE), socialistas y liberales- la cuestión de los candidatos será sin duda analizada.

Por su parte, los jefes de Estado o Gobierno dedicarán dentro del Consejo Europeo su primer debate de la tarde a un amplio capítulo formado por las negociaciones sobre el clima y el seguimiento de la crisis económica y del empleo.

En lo que respecta al clima, los veintisiete miembros de la UE intentarán llegar a un acuerdo sobre la financiación que necesitan los países en desarrollo a fin de combatir el cambio climático, el punto más controvertido de cara a la decisiva conferencia de la ONU que se celebrará en diciembre en Copenhague.

Los líderes retomarán las negociaciones que fueron incapaces de concluir sus ministros de Economía y Finanzas la semana pasada en Luxemburgo, pero no está previsto que concreten la contribución de la UE a la ayuda pública internacional, reconocieron ayer fuentes de la Presidencia sueca de turno.

A pesar de que sólo faltan cuarenta días para la cumbre de Copenhague y de que cada vez son más las voces, también dentro de la UE, que aseguran que lo único que desbloquearía las negociaciones internacionales sería poner una oferta financiera sobre la mesa, países como Alemania siguen defendiendo que conviene esperar.

Por lo que respecta a las cuestiones institucionales, la Presidencia sueca ha previsto que sean examinadas durante la cena.

Está descartado que los líderes europeos tomen una decisión sobre los nombramientos de los cargos de alto nivel mientras siga sin despejarse la duda sobre su ratificación definitiva en la República Checa.

"No tenemos la intención de plantear un debate sobre los nombramientos", adelantó un representante de la Presidencia.

El primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, pretende concentrar a sus colegas en la búsqueda de una solución a las objeciones planteadas por el presidente checo, el euroescéptico Vaclav Klaus, que siguen retrasando la ratificación plena y la entrada en vigor del nuevo tratado, acordado para modernizar la pesada maquinaria europea.

La diplomacia sueca espera que este Consejo Europeo esté en condiciones de tomar las "decisiones políticas necesarias" para asegurar una pronta ratificación del texto en la República Checa, sobre la que también pesa una incertidumbre jurídica.

Se trata de ofrecerles garantías de que la Carta europea de Derechos Fundamentales no podrá ser invocada en hipotéticas reclamaciones por los descendientes de los alemanes que fueron expropiados y expulsados del territorio checo de los Sudetes después de la Segunda Guerra Mundial.

La Presidencia sueca no ha precisado qué forma adoptarían esas garantías, pero existe el precedente de las exenciones concedidas al Reino Unido y Polonia, que fueron recogidas en un protocolo con fuerza vinculante.

Por otro lado, para permitir este año la repetición del referéndum en Irlanda, los socios europeos estuvieron de acuerdo en incluir las garantías políticas que solicitaba Dublín dentro de un protocolo, pero sin reabrir la ratificación del tratado en los países que ya lo habían hecho.

Se decidió que el protocolo irlandés no sería ratificado aparte, sino cuando toque ratificar la adhesión de un nuevo Estado miembro.

En cualquier caso, la solución del problema checo sólo podrá despejarse a principios de la semana próxima, cuando el Tribunal Constitucional de ese país decida finalmente sobre el recurso planteado por un grupo de senadores euroescépticos.