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La limitación a 80 por hora aumenta las multas pero reduce los accidentes y la congestión

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La limitación de la velocidad a 80 kilómetros por hora en la primera corona de Barcelona, vigente desde enero pasado, ha provocado un aumento de las sanciones impuestas, hasta llegar a una media de 684 al día, pero ha reducido la siniestralidad y la congestión en los accesos a la capital catalana.

En rueda de prensa, el director del Servicio Catalán del Tráfico, Josep Pérez-Moya, ha hecho un balance positivo de la aplicación de la medida y ha agradecido el "civismo" de los conductores, ya que de forma "homogénea" han respetado la nueva limitación de la velocidad.

A la espera de que en abril el departamento de Medio Ambiente valore la incidencia de esta medida en la contaminación -que es el objetivo principal de la limitación-, Pérez-Moya ha explicado hoy que, en el ámbito viario, la accidentalidad se ha reducido en enero un 43,2% y la velocidad media ha disminuido entre un 11 y un 24%.

Durante todo el mes de enero circularon por la primera corona de Barcelona afectada por esta limitación de la velocidad un total de 23,9 millones de vehículos, de los que 21.204 fueron sancionados, a razón de una media diaria de 684, lo que representa un 0,0008% de los vehículos que han transitado por esta zona, de los que ninguno ha rebasado la velocidad penal.

Además, la pauta del mes de enero también ha desvelado que se han podido reducir los efectos de la congestión, como la longitud de las colas o el tiempo de espera, si bien, según ha advertido Pérez-Moya, "con las congestiones no acabaremos, porque no se puede acabar con ellas".

Según Pérez-Moya, la mayoría de conductores ha adecuado la velocidad de su vehículo a la nueva limitación. No obstante, la presencia de más controles y radares, junto con la reducción del límite, han provocado un aumento de las sanciones impuestas, que en enero fueron 21.204.

Respecto a la siniestralidad, el responsable de Tráfico ha destacado que en enero se ha reducido un 43,2% el número de accidentes con víctimas respecto al mismo mes del año anterior.

En concreto, en enero de 2007 hubo 44 accidentes con víctimas, con ningún muerto, tres heridos graves y 56 leves, mientras que en 2008 ha habido únicamente 25 accidentes, con un muerto (un ciclista arrollado por un camión), ningún herido grave y 33 leves.

La velocidad media también ha experimentado un importante descenso en las vías afectadas por esta limitación, de forma que, sin contar con las horas de máxima congestión, se sitúa tanto de entrada como de salida de Barcelona en la raya de los 80 kilómetros por hora, cuando antes rebasaba en algunos casos los 100 por hora.

Paralelamente, los primeros indicadores también demuestran un descenso de la congestión en los accesos a Barcelona.

Pérez-Moya ha indicado que se tiene que ser aún "muy prudente" sobre este extremo, ya que enero es un mes atípico con muchos días festivos y sin escuelas, aunque no obstante se ha mostrado convencido de que en los próximos meses se podrá constatar que la medida comporta también una "mayor fluidez" en el tráfico.

Como ejemplo, ha indicado que en enero los colapsos diarios de cada mañana en la autovía de Castelldefels han experimentado una "reducción clara y nítida" y han pasado de casi dos kilómetros a unos 300 metros, mientras que en la C-32 la reducción de las colas han sido de hasta 1,5 kilómetros.

No obstante, ha sido tajante al advertir que "con las congestiones no acabaremos. Se puede minimizar su impacto negativo, pero que nadie crea o espere que se puede acabar con ellas, porque es imposible".

En cualquier caso, ha subrayado que al ser ahora la velocidad más constante los conductores "se siente más seguros", porque hay menos adelantamientos, lo que también genera que se reduzcan los pequeños incidentes, de forma que así también se evitan mayores colapsos.