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Mascherano, un líder que deberá crecer a la sombra de Busquets

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El capitán de la selección argentina, Javier Mascherano, será nuevo jugador del Barcelona para las próximas cuatro temporadas, en las que espera sumar títulos y hacerse con la titularidad en un espacio del campo actualmente reservado a Sergio Busquets.

Mascherano llega al Barcelona para ocupar la vacante que dejó hace unos meses Touré Yaya, quien como consecuencia de la imposibilidad de jugar todos los partidos y debido a una suculenta oferta, optó por fichar por el Manchester City.

Con el adiós de Touré, la ubicación del medio centro quedó sólo ocupada por Busquets, lo que motivó que el Barcelona en el intento de doblar las posiciones apostase por el perfil del jugador argentino, que recalará en el Barça después de haber presionado insistentemente para abandonar el Liverpool.

El suramericano, después de la marcha de Rafa Benítez el Inter, decidió cambiar de proyecto hasta el punto de que su representante en las últimas semanas se había mostrado muy predispuesto a posicionar a su jugador en la órbita del Barcelona, club que ya se había fijado en él en la temporada anterior.

Mascherano aterrizará en Barcelona este fin de semana, se someterá a una revisión médica y firmará posteriormente un contrato por 4 años, en los que cobrará algo más de cinco millones de euros de ficha, y tras abonar el Barça unos 22 millones de euros, cifras todas ellas que la entidad catalana confirmará cuando presente al jugador.

Iniciado en la base del River Plate, el centrocampista, de 26 años, cuenta con la peculiaridad de haber debutado antes con la absoluta de Argentina que con su equipo, con el que obtuvo el torneo de clausura en el 2004.

El salto internacional le llegó al año siguiente cuando el Corinthians brasileño lo contrató. En el club de Sao Paulo logró la liga brasileña.

A finales de la temporada 2005-06, Mascherano dio el salto a Europa, al recalar en las filas del West Ham United londinense, aunque sin mucho éxito, pues el jugador no tuvo mucha participación hasta que el Liverpool se interesó por sus servicios.

El 'Jefecito', como se le apoda en Argentina, rápidamente imprimió en el vestuario del Liverpool el carácter que requería un tipo de jugador como el argentino, que se convirtió en todo un referente, pero sin títulos en su etapa en Inglaterra.

La llamada del Barça, la considerable mejora económica y la posibilidad de reencontrarse con uno de sus amigos, su compatriota Lionel Messi, impulsaron a Mascherano a presionar al Liverpool para que le permitiese su salida, la cual se fijó inicialmente en 30 millones.

La insistencia del jugador, que esta temporada aún no se ha vestido de corto con el Liverpool, a pesar de entrenarse con la plantilla inglesa, ha sido determinante para desencallar unas negociaciones que parecían inquebrantables porque el Liverpool no se movía de su exigencia de 30 millones de euros.

Ya de madrugada, y por teléfono, las dos entidades se han puesto de acuerdo para que Mascherano inicie un tercer intento en Europa, después del paso por dos equipos ingleses.

En el Barcelona partirá desde una posición de clara desventaja, ya que el centro del campo azulgrana cuenta con tres campeones del mundo, como Xavi, Iniesta y Busquets, y una pieza valiosísima como es Keita, además del comodín de Maxwell, un jugador con el que Guardiola está encantado.

Mascherano sabe que no tiene la titularidad asegurada, como tampoco la tuvo Touré, pero que contará con muchos minutos, ya que la temporada del Barça es larga y cargada, con un calendario que le llevará a jugar unos sesenta partidos, en los que tendrá muchas oportunidades para dar a conocer su valía.

El jugador argentino deberá aclimatarse cuando antes a un estilo de fútbol en el que su equipo es el que por norma tiene la pelota y ésta circula a gran velocidad y con mucha precisión.

Los 'rondos' en los entrenamientos, un verdadero calvario para los recién llegados, serán un buen laboratorio para Mascherano para calibrar el grado de dificultad que tiene jugar en el Barcelona, y especialmente en el centro del campo.

Con Mascherano, Guardiola tendrá más músculo y nervio en el centro del campo, ya que es un especialista en la colocación y la recuperación de la pelota, pero con virtudes como ser un jugador con carácter y personalidad, de los que 'muerden' si es necesario, aunque en el Barça se le va a exigir, por encima de todo, que no pierda el balón cuando lo tenga en los pies.