Público
Público

Mauricio Funes lleva a la izquierda al poder en El Salvador

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Por Anahí Rama y Alberto Barrera

El periodista Mauricio Funes ganó el domingo las elecciones en El Salvador, cumpliendo así el postergado anhelo de la antigua guerrilla izquierdista de llegar al poder.

El reconocido periodista de televisión, del ex rebelde Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), obtuvo un 51,27 por ciento de los votos con un 90,68 por ciento de los votos escrutados, dijo el tribunal electoral.

Su rival, el ex jefe de policía derechista y candidato de Arena Rodrigo Avila, obtuvo un 48,73 por ciento de los sufragios, reconociendo la derrota frente a Funes. Aunque los resultados no fueron definitivos, el portavoz del tribunal dijo que la tendencia era irreversible.

Con la victoria, Funes acaba con 20 años de gobiernos de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), aliada de Estados Unidos y ligada al sector de la derecha que intervino en la guerra civil que desangró al país entre 1980 y 1992.

Funes se proclamó ganador en un mensaje frente a la prensa en el que prometió un gobierno de unidad nacional y evocó al arzobispo de San Salvador, monseñor Oscar Arnulfo Romero, asesinado en 1981 por escuadrones de la muerte y símbolo de las víctimas de la guerra civil.

"Hemos firmado un nuevo acuerdo de paz, de reconciliación del país consigo mismo", dijo Funes aludiendo a la firma de los acuerdos que acabaron con la guerra civil. "Veo el resultado (...) como la victoria de la propuesta de unidad nacional que hice a lo largo de la campaña electoral", agregó.

"Me convierto (...) en presidente electo de todos los salvadoreños", agregó entre vítores de un grupo de seguidores.

Funes no pretende anular la ley que en 1993 amnistió a militares e integrantes de grupos paramilitares acusados de atropellos contra los derechos humanos durante el conflicto, tales como matanzas de hasta 200 campesinos.

El FMLN, considerada una de las guerrillas más fuertes de América Latina durante una guerra que dejó unos 75.000 muertos en El Salvador, se convirtió en partido político en 1992 tras la firma de la paz, pero nunca había ganado la presidencia en gran medida por presentar candidatos con pasado violento.

"En este momento es cuando los areneros hemos dado un ejemplo de lo que es justamente aceptar la voluntad del pueblo de una manera estoica, respetuosa, democrática, transparente, responsable y madura", dijo Avila ante sus seguidores.

"Hermanos, nuestro partido ya ha estado en el pasado en la oposición. Hemos sido y seremos una oposición constructiva", agregó.

ALGARABIA

En las calles de la capital, cerca de mil simpatizantes izquierdistas festejaban, entre gritos y agitando banderas, y se concentraban en una glorieta donde se montó un escenario para que hablara Funes.

Otros hacían estallar petardos por toda la ciudad.

"Estamos viviendo al máximo este triunfo (...) esta noche es un éxtasis", dijo emocionado a Reuters Rolando Martínez, un ex combatiente del FMLN de 43 años.

Funes, quien en sus programas de entrevistas criticaba duramente a Arena y denunciaba casos de corrupción, prometió gobernar para los más pobres, pero también respetar la propiedad privada y mantener buenas relaciones con Estados Unidos, el viejo enemigo de la guerrilla.

El candidato dijo ser consciente de que tendrá que lidiar con el impacto de la crisis económica global en El Salvador, que depende de las remesas que envían a sus familiares los 2,3 millones de inmigrantes en Estados Unidos y que han comenzado a mermar a medida que más personas pierden sus empleos.

Funes dice identificarse con la izquierda moderada del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aunque muchos votantes de Arena ven en su llegada al poder una mayor influencia del presidente venezolano, Hugo Chávez, un férreo crítico de Estados Unidos.