Publicado: 10.04.2014 22:30 |Actualizado: 10.04.2014 22:30

"Los medios españoles defienden los golpes de Estado en Latinoamérica"

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"La gente tiene que saber quién está detrás de los medios", afirmó hoy Javier Couso durante la presentación en Madrid del documental Una mosca en una botella de Coca-Cola, con el que pretende desvelar los intereses económicos de las empresas de comunicación españolas, de sus propietarios y de sus grandes anunciantes en América Latina, cuyos gobiernos democráticos reciben a su juicio un trato informativo sesgado y desestabilizador. "La mayoría de los medios defienden los golpes de Estado", añadió en referencia a los sufridos por gobernantes de países latinoamericanos como Venezuela, donde según el documentalista "no hay movilizaciones espontáneas sino un proyecto de injerencia con actores claros que actúan en otras partes del mundo".

El cortometraje documental, con guion de Pablo Iglesias, refleja cómo los grupos de comunicación acaparan los medios con mayor difusión y cómo estos han pasado a manos de bancos y fondos de capital riesgo, presionados a su vez por los anunciantes, grandes corporaciones con presencia en América Latina. "Todos están controlados, aunque afortunadamente todavía quedan contrapesos", apuntó Couso en referencia a cabeceras alternativas, que estuvieron presentes en el acto, desarrollado en el Centro de Abogados de Atocha.

Moderado por Luis Nieto, coordinador del Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL), el debate posterior a la proyección contó con la intervención de Olga Rodríguez, quien subrayó que "el poder financiero se siente dueño y propietario de la información". La periodista, al igual que el resto de los oradores, abogó por una redistribución de la propiedad de las empresas de comunicación. "Hay que terminar con el elitismo", afirmó Rodríguez. "Para tener una democracia participativa hay que democratizar la propiedad de los medios".

Iglesias abogó por la "expropiación" como "manera de garantizar que exista la democracia, que significa arrebatar el poder a la mayoría que lo acapara para repartirlo entre todo el mundo". El presentador de La Tuerka consideró que "no pueden ser un privilegio de los multimillonarios", aunque matizó que "los medios no tienen que estar en poder del Estado ni de un partido político sino en manos de la gente".

En el documental (que termina con el "exprópiese" de Hugo Chávez, el difunto expresidente de Venezuela, cuyo embajador en Madrid, Mario Isea Bohórquez, asistió a la proyección) intervienen Pascual Serrano, Ignacio Escolar, Iñaki Gabilondo, Casimiro García-Abadillo, Juan Carlos Monedero, Jaime González y la propia Rodríguez, que explicó cómo los periódicos y televisiones han desasistido la información internacional al retirar a muchos corresponsales, lo que ha provocado que "las dos grandes agencias internacionales uniformicen la información y se rompa la multiplicidad de miradas". El resultado es "orwelliano y frustrante", apuntó la especialista en Oriente Próximo, quien criticó la imposición "de la equidistancia y la neutralidad en el periodismo, pues sitúa al mismo nivel al opresor y al oprimido".

Couso, que aboga por la regulación de los medios, se preguntó "cómo se van a autorregular los señores que quieren dominar el mundo y convertirnos en esclavos". También criticó que, mientras "las multinacionales corrompen la información y censuran mediante la publicidad", los medios españoles ocultan cómo "los gobiernos soberanos [de América Latina] agarran el toro por los cuernos", lo que "no es censura sino todo lo contrario".

Lo sería, según él, la que practican multinacionales como la que da título al documental, una producción de CMI para OMAL-Paz con Dignidad. Una mosca en una botella de Coca-Cola viene a decir que en Estados Unidos es posible criticar a su presidente, pero jamás informar de que alguien ha encontrado un insecto dentro de una botella del multinacional refresco.