Público
Público

Menos niños y ancianos ahogados en un verano con más de 80 víctimas

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

La mayoría de las más de 80 personas muertas este verano por ahogamiento en las playas, ríos y pantanos de España tenían entre 30 y 60 años, lo que rompe la tendencia de años anteriores en los que los ancianos y los niños eran los más afectados.

Según un recuento llevado a cabo por Efe con datos facilitados por organismos autonómicos, estatales y de emergencias, la Comunidad Autónoma con más víctimas por ahogamiento ha sido Galicia, con 17, seguida de Baleares y la Comunidad Valenciana, ambas con 16 muertos.

Los lugares con mayor número de víctimas, al igual que en los últimos veranos, han sido las playas, aunque los datos recogidos revelan también un incremento notable de personas ahogadas en otros escenarios, tales como ríos, pantanos y acequias.

Este aumento ha sido especialmente visible en las autonomías de Castilla y León y Aragón, donde se han producido al menos once ahogamientos en aguas interiores.

Para evitar los accidentes en los pantanos y los embalses, el responsable de Salvamento Marítimo de Cruz Roja, Francisco García Riesco, advierte a los visitantes de la importancia de informarse previamente sobre la configuración del fondo y de la ribera -pozas, vegetación, rocas-, las corrientes propias del lugar y el grado de "turbidez" y temperatura media del agua.

En el caso de los ríos, García Riesco señala como principales factores de riesgo la corriente, de la que asegura que puede llegar a ser "muy severa", la presencia de objetos de arrastre en la superficie, y la profundidad y gradiente del lecho.

Para los bañistas de playa lo más importante es conocer el estado de las mareas y de los vientos, así como la tipología del oleaje.

Desde Cruz Roja se recuerda que el medio acuático representa "un riesgo inherente" para todos, porque la fisiología del ser humano "no está adaptada al agua", y se insiste en que los niños y los ancianos son los más vulnerables ante este tipo de accidentes.

También señalan como usuarios de riesgo a las personas obesas o extremadamente delgadas, las que se bañan después de haber consumido drogas o alcohol y aquellas que dependen de los flotadores dentro del agua, además de los grupos no organizados y los usuarios que no conocen el medio.

Para ellos y el resto de bañistas que todavía disfruten del agua lo que queda de verano, García Riesco recomienda seguir las indicaciones que cada año hacen desde Cruz Roja: bañarse en zonas habilitadas con un dispositivo de vigilancia y salvamento, obedecer las indicaciones y recomendaciones de los socorristas, y no nadar a contracorriente.

Además, el experto en salvamento marítimo aconseja a los adultos que supervisen continuamente a los menores, que no sobrevaloren sus fuerzas y que no realicen comidas copiosas antes de bañarse.