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El misterio no resuelto del Matisse desaparecido

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La desaparición de la "Odalisca con pantalón rojo" de Henri Matisse, una de las joyas del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas (MACC), centra el libro de una periodista venezolana que, unos diez años después del suceso, busca respuestas a un misterio no resuelto.

En "El rapto de la odalisca" publicado este mes en Venezuela, Marianela Balbi maneja las distintas hipótesis sobre la desaparición y el paradero de la obra desde que, "a principios del año 2000, fue sustituida por un falso en su marco original", explicó en una entrevista con Efe la autora.

Según Balbi, debido a un cúmulo de "irregularidades, incongruencias y absurdos", el caso sigue "en el limbo de la investigación" y la pintura del padre del fauvismo continúa en paradero desconocido.

Por eso insistió en que, como periodista, no puede dar un resultado, sólo acercarse lo más posible a "lo que pudo haber ocurrido".

Con esta obra, escrita como reportaje de investigación, la autora no sólo recompone los que pudieron ser los hechos como una trama narrativa de suspense, sino que también critica la impunidad de los delitos en su país, el silencio de las autoridades y el estado de desorganización de los museos venezolanos.

La "Odalisca con pantalón rojo", que data de 1925, fue comprada en 1981 por la entonces directora del MACC, Sofía Imber, por 480.000 dólares a una galería de Nueva York.

"Imber considera que pudo haber desaparecido durante un traslado a España, en 1996, para una exposición de las joyas del museo", apuntó Balbi, que sin embargo descarta tal teoría por los "exhaustivos controles" que pasan estas obras en sus viajes al exterior.

Parece ser que el cuadro desapareció de la bóveda del MACC, lo que, a juicio de Balbi, "implica una complicidad interna de alto nivel" en una época de "incertidumbre institucional" en la que se sabía que Imber podría dejar su cargo, ya que el recién elegido presidente Hugo Chávez estaba llevando a cabo cambios en las instituciones públicas.

"Esta situación permitió que alguien sacara provecho, sobre todo en el tema de seguridad y registros", recalcó Balbi, que describe en su libro las intrigas de pasillo y las divisiones internas del personal del Museo en esta época de cambio.

La "Odalisca" cayó en manos de una marchante de arte venezolana que tuvo que enviarlo a París para obtener la certificación de la experta en Matisse, quien dio la alerta de que se estaba ofreciendo en el mercado un original propiedad de un museo venezolano sin su autorización de venta.

La especialista "trata de buscar una orden policial del museo, pero no le llega, y tampoco puede retenerlo, así que finalmente la obra regresa a Miami, tiene ocho meses en silencio e intentan venderla de nuevo en el momento del paro petrolero en Venezuela en 2002".

Ese año, un galerista venezolano afincado en Miami "hace estallar la bomba mediática" mediante un correo electrónico masivo que provoca que las autoridades del museo hagan público que el Matisse colgado en sus paredes era un falso.

En esos momentos, Balbi era jefa de cultura en el rotativo venezolano El Nacional y siguió la actualidad diaria del caso, en el que ha profundizado con "El rapto de la odalisca".

"La última referencia que se tuvo es que se estaba ofreciendo en México al 1 por ciento de su valor actual (3,7 millones de dólares) para recuperar los gastos que se habían causado con los trámites", concluyó Balbi, quien cree que la obra se encuentra en la pared de algún coleccionista de Miami.

"Por primera vez ocurría un caso de esa magnitud en Venezuela, sorprendió a todo el mundo, incluso a los investigadores", señaló Balbi, y recordó que a partir de este episodio se creó en el país el Comité contra el Tráfico Ilícito de Obras de Arte.

Sin embargo, la autora criticó el desorden que sigue reinando en los registros de los museos y la impunidad del caso y lamentó que los museos actuales tengan "prioridades más vinculadas a lo ideológico, político y representativo que a lo cultural y artístico".