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Moro dice que "India es como un elefante que, aunque lentamente, sigue caminando"

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El escritor madrileño Javier Moro, que vendió un millón de ejemplares con "Pasión india", la historia de la bailarina española que se casó con el maharajá de Kapurthala, considera que India es como "un elefante que, aunque lentamente, camina, no se detiene".

Moro acaba de publicar su novela "El sari rojo" (Seix Barral), en la que aprovechando la ficción relata la historia de gran saga familiar de los Nehru-Gandhi y la vida de Sonia Maino, viuda de Rajiv Gandhi.

Para el autor, que vive temporadas en el país asiático, "los Gandhi, como muchas familias dinásticas políticas, tienen el poder por la elección del pueblo y no por imposición".

Centrarse en la persona de Sonia Gandhi fue una elección fácil, porque "es casi un personaje de novela, muy cinematográfico, que ha tenido que superar las críticas que algunos sectores poderosos indios le dirigieron a la muerte de su marido Rajiv, hasta el punto de que la llamaban la 'extranjera' y le echaban en cara que no fuera de la aristocracia italiana, sino "un ama de casa sin estudios".

Sonia, como todos los Gandhi, es una "prisionera" del apellido familiar, una condición que, visto desde fuera, sigue el guión de "una tragedia griega".

Moro no puede evitar un comentario sobre los recientes atentados de Bombay, que entiende "pero sólo desde la misma lógica de la matanza de Atocha (del 11-M)".

Estos atentados suponen una dificultad para India, pero, añade, "el país seguirá creciendo" y opina que los terroristas viven en Pakistán, que es "el problema para India y para todo el mundo".

La diferencia entre estos dos gigantes con armamento nuclear se puede resumir en una frase, en palabras de Moro: "India es un estado con un ejército, mientras que Pakistán es un ejército con un estado".

En algún momento de la conversación el escritor madrileño espeta: "Bush se equivocó, porque no debió invadir Iraq sino Pakistán, un país con el ejército islamizado y que da cobijo a los terroristas islámicos y que será el principal problema de la política exterior de la administración de Obama".

Sin embargo, Javier Moro no se declara "un admirador ciego de India" y admite que es muy crítico con las grandes diferencias sociales que existen en el subcontinente.

Unas diferencias que propician que el ADSL más potente llegue al lugar más alejado en pleno desierto en casas que no tienen váter.

La situación actual india es heredera, asegura Moro, de la política de los Nehru, que "apostaron por la modernidad, frente al sentido religioso que predominaba en Gandhi, más partidario de una federación de aldeas".

Según el autor, aquella decisión es la que permitió al crear numerosas universidades que "hoy en la India salgan cada año un millón de ingenieros, en contraste con los 100.000 que producen las universidades de EEUU y Europa".

Rajiv Gandhi tuvo claro que "India había perdido el tren de la revolución industrial y por esa razón desde el principio de su gobierno apostó por la revolución informática y sentó las bases de la industria informática que hoy domina Silicon Valley".

A su juicio, "si China es el taller del mundo, India, con la revolución informática, se ha convertido en la oficina".