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La mortalidad no sería mayor en amantes del café con cardiopatía

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Por Amy Norton

Las mujeres con enfermedadcardíaca que beben algunas tazas de café por día vivirían tantocomo las que evitan la infusión, según publica American Journalof Clinical Nutrition.

En teoría, el café podría ser un problema porque poseecafeína y otras sustancias que pueden elevar la presión o tenerotros efectos negativos en el sistema cardiovascular.

Pero algunas investigaciones habían hallado que losbebedores de café no tenían riesgo de sufrir un segundo infartoo muerte prematura. Y otras hasta identificaron un efectoprotector.

En el nuevo estudio, sobre casi 12.000 enfermerasestadounidenses con enfermedad cardíaca y accidentecerebrovascular (ACV), las que bebían café con regularidad nofueron más propensas a morir que las que no tomaban la infusióndurante los más de 20 años que duró el seguimiento.

El equipo no halló relación alguna entre el consumo de caféy el riesgo de morir por un infarto, un ACV u otra causa, aúnen las consumidoras de cuatro o más tazas diarias.

"Esto sugiere que las pacientes con enfermedadcardiovascular podrían beber café, aunque lo mejor seríareplicar estos resultados en otras poblaciones", dijo la autoraprincipal, doctora Esther López-García, de la UniversidadAutónoma de Madrid, en España.

Uno de los problemas de generalizar estos resultados,explicó, es que todas las participantes eran enfermeras, por loque no representarían a todas las mujeres con cardiopatías.

Tampoco se pudo descartar al café como causa posible detrastornos cardiovasculares, por lo menos en algunos casos.

"El estudio sí demuestra que, en la población general, noexiste un daño o un beneficio evidentes por consumir cafédespués de un infarto", dijo Ahmed El-Sohemy, de la Universityof Toronto y experto en la relación entre el consumo de café yla salud cardíaca.

Es que, agregó, el efecto de la cafeína depende delindividuo. Estudios recientes señalaron la importancia de lagenética, indicó El-Sohemy a Reuters Health.

Por ejemplo, algunos trabajos asociaron el consumo de cafécon un aumento del riesgo de desarrollar hipertensión enpersonas que tienen un metabolismo naturalmente lento de lacafeína o viceversa: a mayor consumo de café, menor riesgocardíaco.

"El estudio no nos dice en quiénes el café sería dañino obeneficioso", agregó El-Sohemy.

Los resultados surgieron del Estudio de Salud de lasEnfermeras (Nurses' Health Study), que siguió a 100.000enfermeras desde 1976. Los autores del nuevo estudio seconcentraron en 11.697 mujeres que desarrollaron enfermedadcardíaca o tuvieron un ACV entre 1976 y el 2002.

El 62 por ciento de las enfermeras siguió bebiendo café concafeína después del diagnóstico.

En total, 1.159 mujeres murieron en el 2004. El riesgo nofue mayor en las bebedoras de café, incluidas las que consumíanpor lo menos cuatro tazas de café diarias.

Para los autores, es posible que las mujeres con peorestado de salud optaran por evitar el café cafeinado, aunque nohallaron pruebas de que un cambio del hábito después de lacomplicación cardíaca o del ACV pudiera explicar losresultados.

Tras considerar factores como la edad, el peso, lahipertensión y la diabetes, el equipo no halló relación algunaentre el consumo de café y el riesgo de morir.

Los resultados, dijo López-García, "respaldan la idea" deque las personas con enfermedad cardíaca que beben café nodeberían dejar de hacerlo.

Pero también recomendó consultar al médico, en especial sise tiene hipertensión descontrolada u otras enfermedades que lacafeína puede agravar, como los trastornos del sueño o laansiedad.

El-Sohemy fue aún más cauto. Consideró difícil recomendarcuál es el nivel seguro de consumo debido a las variacionesgenéticas del metabolismo de la cafeína.

FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition, online 11de mayo del 2011