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Las mujeres asumen galones en ETA

Itziar Plaza, detenida ayer en Pau, Iratxe Sorzabal y Izaskun Lesaka han tenido un rápido ascenso en la cúpula etarra

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En el grupo de etarras detenidos el pasado sábado en el sur de Francia había dos hombres y una mujer. Una mayoría masculina nada llamativa si se tiene en cuenta que, como indican las últimas estadísticas de Europol, en la banda armada las terroristas sólo representan el 15% total de los activistas de la organización armada.

Sin embargo, en este grupo había un detalle que no ha pasado inadvertido: la que mandaba era ella. Itziar Plaza, a pesar de su juventud (26 años de edad) y de llevar menos de siete años en la organización, era hasta el momento de su detención una de las dirigente del aparato militar de la organización terrorista.

No era la única. La Policía está convencida que al menos otras dos mujeres ocupan actualmente puestos de peso dentro de la organización terrorista. Un número desconocido hasta ahora en la cúpula etarra, donde las féminas siempre han sido la excepción y nunca había habido más dos a la vez.

Una de las nuevas jefas es Iratxe Sorzabal, de 37 años de edad, llegó a ser portavoz de Gestoras Pro Amnistía, la asociación de apoyo a los presos políticos. De ahí, los expertos antiterroristas creen que saltó a la banda y se refugió en Francia. Llegó a cumplir una breve condena en el país vecino y fue entregada a España.

Interior la consideraba responsable de una veintena de atentados, tres de ellos con muertes, pero la Audiencia Nacional no encontró pruebas y la dejó en libertad. Volvió a la clandestinidad. Actualmente, la Policía la considera una de las principales representantes del sector duro de la banda.

La segunda es Izaskun Lesaka, una joven pamplonica que permanece en paradero desconocido desde 2005, cuando iba a ser juzgada por la Audiencia Nacional junto a otra treintena de integrantes del conglomerado Jarrai-Haika-Segi, las juventudes de la izquierda abertzale.

El fiscal pedía para ella 10 años de cárcel por colaboración con banda armada. Tras pasar la frontera, la Policía tiene constancia de que se integró en el aparato encargado de reclutar nuevos activistas. De hecho, la Justicia francesa le juzgó en rebeldía por ello y fue condenada a cuatro años de cárcel.

Actualmente, algunos la sitúan en un peldaño de la cúpula muy cercano al del número 1 de la banda, Juan Cruz Maiztegi Bengoa, Pastor, e, incluso, la señalan como posible autora de los últimos comunicados de la banda.

El rostro de Izaskun Lesaka, como el de sus dos compañeras, Itziar Plaza e Iratxe Sorzabal, aparecía en los carteles que por primera vez las autoridades de París distribuyeron por el país vecino con las imágenes de terroristas. Junto a ellas estaban los rostros de Txeroki, Gurbitz y Martitegi, todos ellos jefes militares de la organización terrorista. Todos ellos detenidos. De ahí, el rápido ascenso de las tres.