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Muñoz Molina lamenta que España se amputó y perdió mucha vida por la Guerra Civil

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Antonio Muñoz Molina ha lamentado hoy que, con el inicio de la Guerra Civil, España "se amputó" y "perdió mucha vida" y ha considerado que la "falta de entrenamiento democrático" de esa época podrían explicar las dificultades que se ven hoy día en ocasiones para aceptar el pluralismo y la libertad.

El escritor jienense (Úbeda, 1956) presenta esta tarde en el Centro Cultural de Caja Cantabria de Santander su última novela "La noche de los tiempos", que relata una pasión amorosa y la crispación y la incertidumbre ante el estallido de la guerra.

Según su autor, esta obra habla de "como la vida normal de una persona queda destrozada por la violencia y la guerra", aunque los personajes protagonistas tratan de vivir su historia amorosa "como si no ocurriera nada a su alrededor".

Muñoz Molina ha destacado que al escribir "La noche de los tiempos" ha querido reflejar precisamente eso: la sensación de como una vida tan normal como la de cualquiera puede verse "sacudida" por la irrupción, por un lado, de una pasión amorosa, y por otro, de una guerra.

Este escritor ha subrayado el impacto que tuvo en España el inicio de la Guerra Civil, que, a su modo de ver, provocó que el país se amputara. "Cuando un país pierde a una generación la herida es muy grande", ha dicho Muñoz Molina, que ha aludido a todos los científicos,intelectuales y creadores que tuvieron que exiliarse.

También ha remarcado a los que se quedaron "y no pudieron desarrollar su carrera", algo que implicó "un daño muy grande".

"A veces cuando uno ve en España las dificultades de aceptar el pluralismo y la dificultad para aceptar la libertad individual, yo creo que es resultado de eso: de la falta de entrenamiento democrático", ha aseverado.

El autor de "El jinete polaco" se ha referido a las ideologías políticas totalitarias que había en Europa en la época de la novela, cuando un gran número de personas pensaban "que la democracia formal era un fracaso".

"Por fortuna para nosotros, las ideologías totalitarias no tienen hoy el atractivo que tenían para la mayor parte de la gente en esa época", ha comentado Muñoz Molina.

Este escritor, Premio Nacional de Narrativa en 1988 por "El invierno en Lisboa", ha enfatizado que entonces buena parte de la población opinaba que el porvenir estaba en ideologías como el fascismo o el marxismo.

Ha señalado que las ideologías totalitarias tenían "un atractivo grande" y "muy difícil de controlar". "Lo asombroso de los años treinta no es que Hitler estuviera en el poder e hiciera leyes antisemitas, sino que ningún país occidental interrumpiera relaciones con Alemania", ha apostillado.

El autor ha agregado que, con motivo de su participación este verano en el foro de "Lecciones y Maestros" que organiza la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), se acordó de Pedro Salinas, uno de los fundadores de esta institución, que es una "de las bases" del personaje protagonista de "La noche de los tiempos".

Salinas pasó su último verano en Santander, antes del exilio a Estados Unidos, en donde murió, tras estallar la Guerra Civil.

En las páginas de "La noche de los tiempos" el lector se podrá encontrar con la figura de otras personas de la época: políticos, como Juan Negrín, escritores, como Rafael Alberti, y otros artistas.

Todos ellos han sido "seleccionados" bien por la relación entre el personaje inventado y el real y lo que representa este último, o bien por la información sobre ellos con la que ya contaba Muñoz Molina, según ha apuntado este autor.