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La negociación sigue viva pese a las medidas nucleares de Pyongyang, dice Rice

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Las negociaciones a seis bandas sobre el plan nuclear de Corea del Norte "no están muertas ni mucho menos" pese a las medidas de Pyongyang para reactivar su reactor, afirmó hoy la secretaria de Estado de EE.UU., Condoleeza Rice.

En declaraciones en Naciones Unidas, donde participa en la Asamblea General, Rice aseguró que los actos de Corea del Norte sólo conseguirán "aislar aún más a ese país".

"Todo el mundo sabe cuál es el camino adelante, el camino adelante es tener un acuerdo sobre el protocolo de verificación. Los norcoreanos lo saben", declaró la secretaria de Estado.

En un sentido similar se había manifestado previamente la Casa Blanca, que instó hoy a Corea del Norte a abandonar sus planes para reactivar su reactor nuclear en Yongbyon.

En declaraciones a la prensa que acompaña al presidente George W. Bush en su visita a Nueva York, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Gordon Johndroe, afirmó que la iniciativa norcoreana es "muy decepcionante y va contra las expectativas de los miembros de las conversaciones a seis bandas".

"Instamos firmemente a Corea del Norte a reconsiderar estos pasos y retomar el cumplimiento de sus obligaciones, tal y como están subrayadas en el acuerdo a seis bandas", declaró Johndroe.

"Seguimos abiertos a nuevas conversaciones con Corea del Norte sobre sus obligaciones dentro del protocolo de verificación", agregó.

El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) anunció hoy que Corea del Norte ha retirado todos los precintos de la ONU de la instalación de Yongbyon para introducir en una semana material nuclear en esa planta de reprocesamiento de uranio.

Además, el régimen norcoreano ha indicado a los inspectores del OIEA que ya no tendrán acceso a Yongbyon.

Corea del Norte se había comprometido en noviembre pasado a desmantelar el reactor, dentro de las negociaciones a seis bandas (las dos Coreas, China, Rusia, Japón y EE.UU.) para cancelar el programa atómico de ese país a cambio de incentivos económicos y diplomáticos.

Finalmente, en mayo el régimen de Pyongyang entregó documentación a EE.UU. sobre su programa nuclear y destruyó una de las torres de refrigeración del reactor.

A finales de agosto, sin embargo, indicó que iba a restablecer el funcionamiento del reactor, entre disputas entre ambas partes sobre cómo llevar a cabo la verificación del proceso de desnuclearización.