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Nuevas guías de la OMS instan a abandonar un fármaco para el VIH

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Los países deberían abandonar paulatinamente el uso de estavudina, que es el antirretroviral de uso más extendido, debido a sus efectos colaterales "irreversibles a largo plazo" sobre los pacientes con VIH, dijo el lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Entre esos efectos secundarios perjudiciales se destaca un desorden nervioso discapacitante.

A través de cambios drásticos en sus guías, la OMS también recomendó que las personas con VIH, incluidas las mujeres embarazadas, deberían comenzar a tomar medicinas antirretrovirales antes para tener una vida más saludable y prolongada.

Por primera vez, aconsejó que las mujeres VIH positivo y sus bebés consuman los medicamentos mientras están en el período de lactancia, para prevenir la transmisión de madre a hijo del virus que causa el sida.

La estavudina, también conocida como d4T, es comercializada como Zerit por el laboratorio estadounidense Bristol-Myers Squibb Co. Cipla Ltd, Aurobindo Pharma Ltd y Strides Arcolab Ltd, todas compañías de India, que fabrican versiones genéricas.

La medicina, ampliamente disponible en los países en desarrollo como terapia de primera línea, es relativamente económica y fácil de usar, según la agencia de Naciones Unidas.

Pero provoca un desorden nervioso que causa entumecimiento y ardor en las manos y pies y una pérdida de grasa corporal denominada lipoatrofia, condiciones que generan "discapacidad y desfiguran" al paciente, indicó la OMS.

ALTERNATIVAS MENOS TÓXICAS

La OMS recomendó "que los países progresivamente abandonen el uso de estavudina como opción terapéutica preferida de primera línea y pasen a alternativas menos tóxicas como la zidovudina (AZT) o el tenofivir (TDF)", que son "igualmente efectivas".

La zidovudina fue inicialmente fabricada por GlaxoSmithKline Plc y su patente expiró en el 2005. Los laboratorios indios Aurobindo y Ranbaxy se encuentran entre los que desarrollan la versión genérica. Tenofovir es comercializado por Gilead Sciences bajo la marca Viread.

Actualmente hay en el mercado alrededor de 20 medicamentos para tratar el VIH, muchos elaborados a partir de combinaciones que los pacientes pueden tomar como cóctel en una única tableta.

Los médicos solían demorar su administración por temores sobre sus efectos colaterales tóxicos y debido a que el virus de inmunodeficiencia humana que causa el sida puede desarrollar fácilmente resistencia a los fármacos.

Varios estudios recientes demostraron que el tratamiento temprano puede mantener a los pacientes saludables.

De los más de 4 millones de personas que en todo el mundo consume antirretrovirales, alrededor de la mitad se encuentran bajo un régimen con estavudina, una cifra inferior al 80 por ciento del 2006, cuando la OMS dijo por primera vez que los estados debían comenzar a cambiar el fármaco debido a sus efectos a largo plazo, señaló la doctora Siobhan Crowley.

"Es (el antirretroviral) más ampliamente usado. Hay una tendencia a abandonarlo. Creemos que llevará algún tiempo", dijo a Reuters la funcionaria del Departamento de VIH/sida de la OMS.

Un comienzo más temprano del tratamiento en los adultos y adolescentes infectados con VIH con antirretrovirales reduce la carga viral mucho más rápido y, por lo tanto, disminuye el riesgo de que se expanda, según la agencia de la ONU.

"Las nuevas recomendaciones se basaron en un cuerpo sólido de evidencia que indica que las tasas de muerte, morbilidad y transmisión de VIH y tuberculosis se reducen por el inicio más temprano del tratamiento. Esto prolonga y mejora la calidad de vida", añadió la OMS.

La semana pasada, un informe de Naciones Unidas informó que alrededor de 33,4 millones de personas están infectadas con el virus del sida a nivel global y que dos tercios de ellas viven en Africa subsahariana.