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"En ocho meses no me han llamado para una entrevista"

Enrique Vecino. Este joven de 34 años tuvo que dejar su casa y volver a vivir con su madre

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Como a todos los jóvenes, conseguir su independencia le costó esfuerzo, pero perderla fue tan sólo cuestión de meses. Enrique Vecino, madrileño de 34 años, pasó a formar parte de las listas del paro el pasado marzo, cuando su empresa, dedicada al envío de dinero, hizo un expediente de regulación de empleo en el que figuraba su nombre. 'Había menos envíos de dinero y de menos cuantía debido a la crisis y deslocalizaron varios servicios de los que prestábamos aquí', cuenta.

Desde entonces, consultar páginas web y enviar currículos se ha convertido en su pan de cada día. De momento, sin suerte. 'En este tiempo no me han llamado para una sola entrevista y he echado el currículum en sitios para aburrir', dice. Por eso, después de unos meses aguantando el tipo en su piso de protección oficial, tuvo que dejarlo para volver a vivir a casa de su madre. Su prestación de desempleo no le daba para hacer frente a todos los gastos y las perspectivas no eran buenas.

Enrique es diplomado en Magisterio en Educación Física y licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, aunque en su búsqueda no ha hecho ascos a ningún sector. 'Al principio empecé a buscar de lo mío, en colegios e institutos, pero después de tres meses eché el currículum para cualquier cosa. Eso sí, cualquier cosa medianamente decente, no busco el sueldo de mi vida, pero tampoco un trabajo de 400 euros, aunque desgraciadamente es lo único que se encuentra; la gente se está aprovechando de la desesperación', explica.

Aunque aún le queda casi un año de prestación de desempleo, la inquietud ante las perspectivas que se le presentan le ha llevado a pensar, como a tantos otros jóvenes, en emigrar. Enrique está ahorrando lo que puede para ir a buscar trabajo a algún país europeo. 'Hasta he vendido la videoconsola, hay que arañar dinero de donde sea. Espero poder irme en un par de meses a Irlanda o Inglaterra y buscar cualquier cosa. Así dejaré de tener la sensación de que aquí estoy perdiendo el tiempo', dice desanimado.