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La oposición griega denuncia que el país "es un protectorado"

Una delegación permanente de la UE y el FMI se instala en Atenas para controlar las reformas

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El acuerdo de los líderes de la Eurozona para recortar un 50% la deuda de Grecia venía con un añadido: la decisión de que se instale en Atenas una delegación permanente de la Comisión Europea, el BCE y el FMI (la troika que negoció las reformas con el Gobierno) para asegurar que el país cumple con los ajustes a los que se ha comprometido, y no se aparta de los objetivos de déficit marcados. La presencia permanente de la troika se consolidará con un memorándum de cooperación que se firmará en las próximas semanas.

La decisión de la cumbre provocó una nueva ola de protestas en Grecia, pese a que el Ejecutivo de Yorgos Papandreu intentó que el acuerdo no se interpretase como una cesión de la soberanía. El conservador Nueva Democracia denunció que 'el país se convierte en protectorado'. Los partidos de izquierda subrayaron que de la cumbre del miércoles Grecia sale humillada mientras la profunda y prolongada austeridad se mantiene, cuando lo que el país realmente necesita no es supervisión sino asistencia técnica. Supuestamente, ese es el propósito del equipo task force de 20 tecnócratas de Bruselas que se encuentra en la capital griega desde mediados de septiembre, y que ya ha sido acusado por la oposición de 'cohabitación' con el Ejecutivo.

Papandreu defendió que la presencia permanente de los expertos de la UE y del FMI en Atenas facilitará la colaboración entre Grecia y sus socios y pondrá fin al espectáculo de las visitas trimestrales de la troika que sucedían hasta ahora. El primer ministro insistió en que, con la reducción de su deuda, la economía helena ya puede entrar en una senda de crecimiento con sus propias fuerzas.

En una ironía del calendario, la decisión de la cumbre de enviar una delegación permanente ha coincidido con la celebración, hoy, de la Fiesta Nacional de Grecia. El 28 de octubre se le conoce en el país como el 'Día del No', en memoria de la negativa del Gobierno griego de 1940 al últimatum de la Italia de Mussolini que amenazaba con atacar el país, durante la Segunda Guerra Mundial. Algunos observadores han querido comparar la situación actual con la de aquellos años.