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Los países árabes le muestran la salida a Al Asad en un plan "a la yemení"

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La Liga Árabe le abrió hoy la puerta de salida al presidente sirio, Bachar al Asad, al pedirle que transfiera sus poderes al vicepresidente y forme un gobierno de unidad nacional que dirija al país hacia elecciones libres.

En una solución muy parecida a la que el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) propuso para el Yemen -y que ha supuesto la renuncia "de facto" del presidente yemení, Alí Abdalá Saleh-, los países árabes trazaron una completa hoja de ruta para acabar con la crisis en Siria, que se prolonga desde marzo pasado.

El propio jefe del grupo de contacto para Siria de la Liga Árabe, el ministro catarí de Asuntos Exteriores, Hamad bin Yasim bin Yaber al Zani, destacó en una rueda de prensa que esta hoja de ruta es "similar" a la aplicada en Yemen.

El comunicado de la Liga Árabe, que se reunió hoy en El Cairo para evaluar el informe final de su misión de observadores en Siria, propuso de forma inesperada un plan que propugna el inicio de un diálogo entre oposición y el gobierno en dos semanas, de cara a formar un ejecutivo de unidad nacional.

Este gobierno, que deberá estar constituido en un plazo de dos meses, estará dirigido por una persona de consenso y su misión será aplicar el plan y preparar las elecciones parlamentarias y presidenciales bajo supervisión árabe e internacional.

El organismo insta a Al Asad a transferir entonces sus poderes a su vicepresidente para que "coopere con el gobierno de unidad y este pueda llevar a cabo su trabajo en el periodo transitorio".

El plan prevé también que el futuro gobierno designe una comisión que se encargue de la redacción de una nueva constitución que será aprobada en referéndum.

Una nueva ley electoral deberá elaborarse en un plazo de seis meses, tras lo cual se convocarán las elecciones presidenciales, posteriormente el referéndum constitucional y finalmente elecciones legislativas.

El plan ha contado con las reservas expresadas por Argelia, mientras que el Líbano se desvinculó desde el inicio de cualquier iniciativa.

Según el jefe de la diplomacia catarí, la Liga Árabe llevará al Consejo de Seguridad de la ONU esta hoja de ruta y pedirá formalmente a este órgano que adopte el plan como vía de solución para la crisis siria.

La hoja de ruta se anunció después de que los ministros examinasen el informe de la misión de observadores árabes en Siria, que será prorrogada en un mes.

Sin embargo, la Liga Árabe volvió a reclamar la liberación de los detenidos, el repliegue de las tropas de las ciudades, el permiso para los observadores y la prensa para moverse con libertad y la autorización a los ciudadanos de celebrar manifestaciones pacíficas.

En la rueda de prensa, el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, aseguró que "por el momento se ha conseguido reducir la violencia y que se cumplan de manera parcial los compromisos, pero la misión necesita más tiempo, por lo que la Liga Árabe ha aceptado la continuación de la misión y su refuerzo".

El Consejo Nacional Sirio (CNS), la mayor coalición opositora en el exilio, se halla reunido en un hotel de El Cairo para decidir su respuesta a la propuesta árabe, pero hoy han difundido un completo informe en el que cifran en 6.581 el número de civiles muertos en Siria desde el inicio de la revuelta contra Al Asad, en marzo.

Entre las víctimas mortales hay 306 mujeres y 448 menores de edad, mientras que más de 20.000 personas han resultado heridas por la represión de las fuerzas leales al régimen.