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El Papa promueve una nueva evangelización ante la indiferencia

El Papa considera que en estos tiempos se llega a poner "en duda cuestiones que hasta ahora aparecían como indiscutibles, como la fe en Dios"

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La indiferencia religiosa en zonas de antigua cristianización, sobre todo en Occidente, cada vez más secularizadas y en las que se difunde con fuerza el relativismo y el ateísmo ha llevado al Papa a crear el consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, que ha sido presentado hoy.

El arzobispo italiano Rino Fisichella, flamante presidente del nuevo dicasterio, presentó el 'Motu Propio' (documento papal) 'Ubicumque et semper', con el que el papa Benedicto XVI lo ha creado y en el que el Pontífice resalta que la Iglesia 'tiene el deber de anunciar siempre y en todas partes el Evangelio de Cristo'.

El Obispo de Roma subraya que en nuestro tiempo, marcado por los progresos de la ciencia y de la técnica y en los que se han ampliado los espacios de libertad, se ha verificado 'una preocupante pérdida del sentido de lo sagrado, llegando a poner en duda cuestiones que hasta ahora aparecían como indiscutibles, como la fe en Dios'.

'Naciones donde la religión y la vida cristiana eran florecientes, ahora están totalmente cambiadas debido a la continua difusión del indiferentismo, del secularismo, del ateísmo. Son países o naciones del llamado Primer Mundo, en el que el bienestar económico y el consumismo inspiran y apoyan una vida vivida como si Dios no existiese', escribe el Pontífice en el 'motu propio'.

Benedicto XVI lamenta que la fe cristiana tiende a ser expulsada de los momentos más importantes de la existencia del hombre, como son el momento de nacer, sufrir y morir. 'Sólo una nueva evangelización puede garantizar el crecimiento de una fe limpia y profunda, capaz de hacer de la tradición (cristiana) una fuerza de auténtica libertad', señala el Papa.

Para Benedicto XVI hablar de nueva evangelización no significa elaborar una única fórmula, igual para todas las circunstancias. A este respecto, Fisichella precisó que no es igual Europa, donde el problema es el secularismo, que América Latina, donde las mayores dificultades se deben a la expansión de las sectas.

El objetivo del dicasterio es el de encontrar las formas adecuadas para renovar el anuncio del Evangelio ante tantos bautizados que no comprende ya el sentido de pertenencia a la comunidad cristiana y son víctimas del subjetivismo de nuestro tiempo', afirmó Fischella.

El nuevo dicasterio funcionará en estrecha colaboración con las conferencias episcopales, favorecerá la utilización de todas las formas modernas de comunicación como instrumentos para difundir el Evangelio y promoverá el uso del catecismo de la Iglesia Católica, 'como formulación esencial y completa del contenido de la fe para los hombres de nuestro tiempo'.

Preguntado si el nuevo ministerio vaticano no supone una mayor burocratización de la Curia Romana, Fisichella lo negó tajantemente, señalando que Benedicto XVI 'no es el hombre de la burocracia', sino de tomar decisiones. 'Anunciar el Evangelio no es un acto burocrático. La Iglesia no puede permanecer en silencio ante la huida de muchos fieles debido al secularismo y la descristianización en curso', afirmó.

El nuevo dicasterio fue anunciado por Benedicto XVI el pasado 29 de junio, asegurando que el hombre del tercer milenio, 'incluso en los desiertos del mundo secularizado, tiene sed de Dios'.