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Papandreu ve prioritario que los griegos se expresen

Confía en un voto "responsable", asegura en una carta a líderes europeos

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La democracia es igual de prioritaria que la supervivencia económica. Es lo que viene a decir el primer ministro griego, Yorgos Papandreu, en la carta que envió anteayer a los líderes europeos para explicarles las razones por las que convoca el referéndum que tanto les ha escandalizado y a la que ha tenido acceso Público. Para Papandreu hay 'dos prioridades nacionales igualmente cruciales' que el Gobierno tiene que 'ponderar': la aplicación 'efectiva' de las decisiones de la cumbre de la UE del pasado 26 de octubre sobre el segundo rescate de Grecia y, al mismo nivel, la 'necesidad de permitir a la ciudadanía griega que se exprese de modo democrático y pacífico para poner fin a la actual crisis política y social'.

Esta última frase resume las preocupaciones del dirigente ante la situación de conflicto social que sufre su país como consecuencia de los recortes iniciados para el primer rescate, acordado en mayo de 2010.

'Nuestras gentes se darán cuenta de lo que está en juego', dice en la misiva

El líder griego rompe una lanza por el pueblo heleno al decir que confía en que, en el referéndum, 'decidirán de un modo maduro y responsable', dice en la misiva. Está convencido de que 'nuestras gentes, expresando su voluntad de forma libre, se darán cuenta de lo que está en juego' y valorarán que el plan de ajustes que conllevará el segundo rescate acordado en la cumbre generará una 'economía sostenible'. No se olvida de apuntar que la mayoría de los griegos 'desean que el país permanezca dentro de la zona euro'.

Para acallar los temores que han surgido en todos los políticos de la eurozona, que han rechazado de plano la consulta popular (España incluida), Papandreu explica que esta no pone en cuestión el actual plan de rescate y las obligaciones comprometidas por Grecia.

La consulta será 'exclusivamente' sobre el nuevo rescate y el ajuste

El referéndum se referirá 'exclusivamente' al 'nuevo programa' y 'el nuevo crédito que están pendientes de acuerdo y aprobación'. Grecia tiene que negociar los detalles con la llamada troika (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, FMI) y también con los bancos extranjeros para que acepten la propuesta de la cumbre y se queden sin cobrar el 50% de la deuda que está en sus manos (unos 100.000 millones, casi un tercio de la deuda total de Grecia).

En la consulta, 'no se tocará ni la cuestión del actual crédito a Grecia ni otros aspectos acerca del funcionamiento de la eurozona'. El primer rescate ascendió a 108.000 millones, con tramos aún por recibir.

Además, Papandreu confía en que su Ejecutivo 'ganará el voto de confianza', lo que le permitirá negociar el nuevo programa de ajustes. No aventura consecuencias si no lo gana.

Grecia es 'un socio de fiar' pero el conflicto político y social es 'crítico'

Tajante, Papandreu afirma que 'Grecia apoya sin fisuras' las decisiones de la última cumbre relacionadas con la eurozona. Ante las dudas, Papandreu asevera que el Gobierno es 'plenamente consciente de sus obligaciones' con el resto de los países del euro, la Comisión Europea y el FMI y 'está decidido a cumplir sin paliativos' todas esas obligaciones contraídas en la cumbre. Y recalca que Grecia es 'un socio de fiar' que quiere 'volver a la normalidad'.

Pero, dice Papandreu en la carta, 'la situación política y social en Grecia es especialmente tensa y crítica'. Y enumera las 'huelgas generales, la ocupación de edificios públicos' y los 'enfrentamientos violentos en Atenas y otras ciudades' que 'se han convertido en el pan nuestro de cada día'.

Ligado a ello, el líder griego se queja de que 'todos los partidos de la oposición' se oponen 'de forma feroz'. Y apela a que 'cumplan con sus responsabilidades históricas'. Asimismo, reclama 'un frente nacional unido', una condición que cree sine qua non para superar su crisis.

«Querido presidente:

La decisión adoptada por el Consejo Europeo el 26 de octubre pasado reviste una importancia histórica para Grecia. Gracias al apoyo de los estados miembros de la eurozona, las instituciones europeas (Comisión Europea, BCE) y el FMI, Grecia adquiere un nuevo programa de ajustes multianuales. [...] El Gobierno de Grecia es plenamente consciente de sus obligaciones con los estados miembros del euro, las instituciones europeas y el FMI. [...]

El Gobierno griego está decidido a cumplir sin paliativos todas estas obligaciones [...]. Por tanto, todas las leyes referidas a la implementación, aprobadas por el Parlamento griego, serán puestas en práctica de forma efectiva sin excepción [...]. En el marco de la decisión del 26 de octubre, el Gobierno griego está dispuesto a llegar a un consenso con la troika y sus socios institucionales para poner en marcha un nuevo programa y un nuevo acuerdo crediticio para finales del 2011. Además, el Gobierno griego [...] ya ha emprendido las acciones necesarias para [...] reducir la deuda griega del 120% del PIB de aquí a 2020, tras una reducción del 50% en deuda privada.[...]

Como sabrá, la situación política y social en Grecia es especialmente tensa y critica. El Gobierno griego considera estas decisiones de una gran importancia histórica para el país y para la ciudadanía griega. Sin embargo, todos los partidos de la oposición se oponen de forma absoluta y feroz a las políticas que intenta impulsar el Gobierno, rechazando de forma pública y aireada las decisiones adoptadas el 26 de octubre. Las huelgas generales, la ocupación de edificios públicos, el cierre del Ministerio de Finanzas, la interrupción del proceso educativo en colegios y universidades, las manifestaciones, los enfrentamientos violentos en Atenas y otras ciudades se han convertido en el pan nuestro de cada día. [...]

La oposición y el nutrido grupo de formadores de opinión, han sacado a relucir interrogantes sobre la legitimidad del Gobierno y ahora empiezan a reclamar elecciones inmediatas [...]. A la vista de estas condiciones, el Gobierno griego está llamado a ponderar dos prioridades nacionales igualmente cruciales: la necesidad de una implementación efectiva de la decisión del 26 de octubre y la necesidad de permitir a la ciudadanía griega que se exprese de modo democrático y pacífico para poner fin a la actual crisis política y social.

Ya he pedido al Parlamento griego la tramitación de un voto de confianza. De salir airosos, nos permitirá negociar con nuestros socios institucionales y con el sector privado para poner en marcha el nuevo programa de ajustes [...].Confío firmemente en que el Gobierno superará y ganará el voto de confianza. [...]

El referéndum se referirá exclusivamente a la cuestión del nuevo programa y el nuevo crédito que están pendientes de acuerdo y aprobación. En el referéndum no se tocará ni la cuestión del actual crédito a Grecia ni otros aspectos acerca del funcionamiento de la eurozona. Grecia apoya sin fisuras las decisiones relacionadas con la eurozona que fueron aprobadas la semana pasada.

Confío en que el Parlamento ratificará los acuerdos suscritos y las decisiones adoptadas. También creo que en este referéndum, los griegos (quienes en su inmensa mayoría desean que el país permanezca dentro de la zona euro) decidirán de un modo maduro y responsable.

También deseo muy sinceramente que los partidos de la oposición cumplan con sus responsabilidades históricas[...].

Grecia [...] Es un socio de fiar, que ahora se enfrenta a problemas de fiscalidad y competitividad pero estamos decididos a volver a la normalidad y a reclamar un lugar justo en la economía europea e internacional.

Tal objetivo se podrá lograr si somos capaces de conseguir aunar a todos en un frente nacional unido [...]. Estoy convencido de que nuestras gentes, expresando su voluntad de forma libre, se darán cuenta de lo que está en juego y apreciarán el potencial a largo plazo del nuevo programa, que hará de la economía griega una economía sostenible, transparente y equitativa. Y con ello, garantizaremos que seguiremos siendo socios de pleno derecho y en pie de igualdad de los demás miembros de la zona euro.

Muy atentamente.

George A. Papandreu»