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"Tanto en el periodismo como en la política merece la pena jugársela a los principios"

El director de 'Público', Jesús Maraña, defiende que el debate sobre futuro de la prensa debe centrarse en las ideas y no en la renovación de su soporte

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El director de Público, Jesús Maraña, ha defendido hoy que tanto en el periodismo como en la política, 'merece la pena jugársela a los principios, a los contenidos y a las ideas, y enredarse menos en los augurios sobre el año en que morirá el papel o el nombre del que sucederá al líder de turno'.  

Durante su intervención en el Foro de la Nueva Comunicación celebrado esta mañana, Maraña señaló que 'el runrún' sobre la agonía de la prensa coincide con 'el insistente mensaje de desprestigio de la actividad política' y ambas dedicaciones están experimentando un 'proceso paralelo'. 'Hay una revolución tecnológica y los medios tienen que reinventarse, pero partiendo de su materia prima: el periodismo. En política, estalló en 2008 la mayor crisis sistémica desde el crack del 29, y aún estamos a la espera de que la política se reinvente', destacó.

En un contexto marcado por la crisis económica y su impacto en la prensa escrita, así como por la revolución tecnológica, el director de Público destacó que 'los riesgos de futuro afectan al periodismo más que al papel' y que su futuro 'tiene más que ver con los principios y las ideas que con las plataformas tecnológicas'. Por ello, resaltó que la prioridad del periodismo escrito y de su versión en la Red debe ser la honestidad, la transparencia y el sometimiento 'al permanente control de los propios lectores', tal y como defiende desde hace años el Comité de periodistas preocupados en Estados Unidos.

Así, consideró que el periodismo puede tener futuro si se plantea como el soporte 'que transmite un conjunto coherente y organizado no sólo de noticias y de enfoques propios acerca de lo que pasa en el mundo', sino sobre todo de 'principios e ideas con los que miles o millones de ciudadanos pueden identificarse y encontrar argumentos que les ayuden a desarrollarse como ciudadanos'.

En un maremágnum de medios y de soportes, el director de Público destacó la importancia de la marca, de la cabecera de la prensa escrita, y de su significado para los lectores, 'si previamente ha conseguido trasladar a la audiencia un contenido y un estilo'.

Uno de los nuevos medios que ya se ha convertido en toda una referencia informativa es Wikileaks, al que Maraña calificó como 'un síntoma' del cambio en los canales de información con respecto a décadas anteriores. En opinión del director de Público, es 'absolutamente positivo' que existan modelos de información como este, que demuestran que las empresas periodísticas tradicionales tienen que 'ponerse las pilas' e invertir más 'en profesionales que investiguen, y menos en otros asuntos que pueden equilibrar una balanza en el corto plazo, pero que no garantizan, sino todo lo contario, la supervivencia del periodismo'. Asimismo, criticó la respuesta de las autoridades estadounidenses, basada en 'lo de siempre, en intentar matar al mensajero'.

Pero la prensa no sólo afronta una revolución en lo que respecta a su soporte, sino también en los titulares de su propiedad. Frente a décadas anteriores, en las que los grandes editores eran empresarios de la comunicación 'implicados en un proyecto de ideas y principios', hoy la propiedad de la mayoría de los grandes medios 'es ajena al negocio editorial, y las decisiones estratégicas se toman fuera del ámbito periodístico'. En este sentido, Maraña consideró que debería provocar 'un debate profundo' el hecho de que próximamente el grupo PRISA pase a ser 'gestionado por fondos especulativos norteamericanos'.

Con respecto a las ayudas a la prensa, el director de Público no se mostró partidario de las aportaciones directas, pero sí consideró que el Estado debería implicarse 'mucho más' en el fomento de la lectura del periódico desde la educación. De igual modo, criticó el 'poco interés público' en ayudar al sector de la distribución y el escaso esfuerzo por aumentar las suscripciones.