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Periplo ibérico a la cuna del 'street art'

Tres artistas urbanos de España exponen en Nueva York

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Un viaje de ida y vuelta. Los artistas españoles San, Okuda y Nano4814 tres de los nombres más reconocibles en el panorama español dentro del street art han desembarcado en Nueva York para traer a la cuna del grafiti lo que aprendieron pintando en las calles. Una muestra de su trabajo puede verse desde ayer en la galería The Showroom, en el corazón del East Village.

Los tres apuraron las horas del pasado miércoles para terminar un mural conjunto que formará parte de la exposición. Nueva York es la primera escala de un ambicioso tour que visitará París, Madrid y Barcelona. Ellos son los primeros elegidos dentro del Proyecto IAM, surgido de la agencia madrileña PluralForm como un reconocimiento al arte urbano. Su objetivo es sacarlo de las calles, su espacio natural, y llevarlo a las galerías. El nombre es un juego de palabras: IAM responde a ink and movement (tinta y movimiento) ingredientes básicos para cualquier actividad artística y a I am, reafirmando un afán individualista y personal.

Esta no es la primera vez que San, Okuda y Nano4814 pisan la ciudad; han estado varias veces pero ésta es diferente. Si antes vinieron a pintar en sus calles, ahora lo hacen a exponer. Una pequeña gran diferencia que a ellos tampoco parece afectarles demasiado. 'Tenemos una conexión romántica con esta ciudad donde nació el grafiti, de donde salimos todos. Es bueno venir ahora a aportar un poco de lo que sabemos hacer', explica San a Público.

Y aunque ninguno salvo Nano niega la proyección que para sus carreras tiene exponer en la Gran Manzana, sí le quitan un poco de brillo al mito. 'Está claro que el grafiti empezó aquí, pero luego ha habido un parón. Lo que se hacía antes y lo que ahora se conoce como street art no tiene mucha conexión. Creo que lo que hubo se exportó y ahora ha rebotado aquí de nuevo', explica San. Según ellos, ya no se puede hablar de ciudades que lideren el movimiento del street art. 'Destacan más artistas que ciudades', dice Okuda. Quizá Berlín y Sao Paulo. Nano4814 da la clave: 'Hoy hay más que nunca una escena global, con las nuevas tecnologías se han borrado las fronteras'.

También quitan glamour al hecho de exponer en una galería. 'El arte urbano sigue siendo callejero, se define por el medio, por el soporte. Básicamente se nutre de lo que se pinta en la calle', coinciden los tres. Para Nano4814, lo que hace en la calle y bajo un techo 'no tiene nada que ver porque el enfoque es totalmente diferente'. También se muestran un poco reacios a dejarse fagocitar por el mercado del arte, que en los últimos años ha encontrado un nuevo filón en el street art. Uno de sus máximos exponentes es el fenómeno Banksy. 'Desde hace 50 años el arte contemporáneo siempre ha buscado un pretexto y en nuestro caso ha sido que trabajamos en la calle', apunta San, quien como sus colegas piensa que detrás delboom comercial de este movimiento hay una clara estrategia de marketing.

Más libre que el grafiti

Para este proyecto la idea es que cada uno de ellos haga dos lienzos (que serán diferentes en cada una de las cuatro exposiciones) y seis serigrafías. Además, en cada ciudad harán un mural conjunto. Todo ello formará parte de un libro. La obra de San gira en esta ocasión en torno al ego (IAM), presentando seis autorretratos abstractos. Okuda también ha hecho una serie sobre el mismo tema, pero enfrentando al ser humano con la naturaleza.

Aunque los tres se conocen desde hace años y ya han colaborado, cada uno tiene un estilo y un discurso estético propio. Así, la obra de San tiene una base muy fuerte de dibujo a línea y es figurativa; la de Okuda son composiciones surrealistas, multicolores y usa lienzos, y la de Nano4814 se aleja de este soporte y apuesta más por trabajar con espacios, montando instalaciones o haciendo esculturas.

La diversidad en la técnica y composiciones del street art es otra de las características que lo diferencian del grafiti, que sí fue un movimiento con una estética muy definida. Aquí no hay reglas ni convencionalismos, aunque todos beben de la misma fuente. Una vez inaugurada la exposición, y antes de volver a España, los tres tienen claros sus planes: volver a dejar su huella en las calles de Nueva York.