Público
Público

Pigmalión y otros relatos, este domingo con 'Público'

Los 16 cuentos de Manuel Vázquez Montalbán son un recorrido por los paisajes cotidianos que arraigaron en su memoria

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Manolo conoció a Juan Marsé en 1961 a raíz de una entrevista que le realizó para el diario La Soli cuando el autor del Guinardó publicó Encerrados con un solo juguete. La relación se afianzó tras dirigir en triunvirato, junto a Perich, la revista Por Favor.

Pasados los años, era una catarsis asistir a una sobremesa en la que los dos autores compartían recuerdos e intercambiaban bromas mordaces. Una noche, a la tercera ronda de un excelente malta, Juan soltó, jocoso, que había escrito un cuento cuya historia giraba en torno a un tío que iba a una librería y encontraba un libro que no estaba prologado por Manolo.

La carcajada de Montalbán fue sonora, y juró que se la devolvería con otro cuento. Hablo de los noventa y, por lo tanto, la 'venganza' en forma de relato corto no está incluida en Pigmalión y otros relatos, recopilación de cuentos que se cierra con El viaje.

Escritos entre 1965 y 1986, los diecisiete cuentos que componen la antología son un recorrido por los paisajes cotidianos que acompañaron y que arraigaron en la memoria del autor durante más de veinte años, cifra que tantas nostalgias despertó en los hombres y las mujeres de la chanson que tanto admiró.

El primero, 1945, sirvió como punto de partida ambiental de una novela, El pianista, tal como reconoce en el libro-entrevista Geometrías de la memoria escrito por su amigo George Tyras, el catedrático de Literatura Española con más cara de griego al sur de Grenoble.

Una antología de cuentos permite ver en pocas páginas cómo un autor va perfilando el contenido y el continente estilístico a través de los años. Manolo afirmaba que su vida fue más historia que vida hasta los sesenta, y más literatura que historia a partir de entonces. Historia o experiencia de la que sacó el título Del alfiler al elefante, nombre de una tienda de Barcelona, y que el autor acabó utilizando a principios de los setenta como epígrafe de una sección en Telexprés.