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Portugal se viste de gala para recibir el Tratado de Lisboa

La nueva cúpula de la UE celebra en la capital lusa el "renacimiento de Europa"

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La nueva cúpula de la UE y gobernantes de Portugal, España, Suecia y Chile se reunieron hoy en la capital lusa para celebrar la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, que saludaron como un renacimiento europeo.

El belga Herman Van Rompuy, en su primer discurso y acto público como presidente del Consejo Europeo, destacó que el Tratado permitirá a la Unión tomar decisiones de una forma más rápida y más democrática.

En la celebración de la entrada en vigor del Tratado participaron el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso; el del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero; la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, que realiza una visita a Portugal; y como anfitriones el primer ministro, José Socrates, y el presidente luso, Aníbal Cavaco Silva.

Los líderes europeos recibieron el nuevo marco institucional de la Unión con música y fuegos artificiales en el mismo lugar que le vio nacer tras arduas negociaciones que apenas eran el principio de una larga travesía de ratificaciones y escollos políticos.

La ceremonia, en la emblemática Torre de Belem de la capital lusa, contó también con la presencia del primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, que ostenta en la actualidad la presidencia de la Unión, entre otras personalidades comunitarias.

Apenas unas horas después de la clausura de la XIX Cumbre Iberoamericana en la cercana ciudad de Estoril, a la que acudieron gobernantes de 22 países, Portugal volvió a vestirse de gala para señalar la nueva etapa que marca el Tratado de Lisboa, firmado hace dos años en esta ciudad.

Rompuy recordó que han hecho falta ocho años para alcanzar este Tratado

Rompuy afirmó que la diversidad de los 27 estados miembros 'es la fuente de nuestra riqueza' e instó a todos a ser ejemplo de tolerancia y respeto en el seno del mayor espacio del mundo de democracia, paz, prosperidad y justicia social.

El político belga asume su cargo -creado por el Tratado de Lisboa- al igual que la Alta representante para la política exterior y de seguridad de la UE, la británica Catherine Ashton, y sus nuevas atribuciones empezarán a aplicarse con la presidencia de la Unión que España recibe de Suecia el próximo 1 de enero.

Rompuy recordó que han hecho falta ocho años para alcanzar este Tratado y que es 'hora de cerrar el capitulo' del accidentado proceso para llegar hasta aquí. 'Es un tratado de oportunidades, un instrumento poderoso', dijo, al destacar que 'la unidad da fuerza'.

La ceremonia se celebró en una carpa junto a la Torre de Belem, cercana al imponente monasterio de los Jerónimos de Lisboa, que se levanta sobre la margen norte del estuario del Tajo. El presidente de la Comisión Europea resaltó que el acuerdo simboliza 'una Europa reunificada, libre y democrática' y que 'los tratados son importantes, pero por sí solos no son suficientes. Nada sustituye el liderazgo, la determinación y la voluntad política en un mundo cada vez más interdependiente'.

El presidente del Parlamento Europeo, Jerzy Buzek, que también acudió al acto, resaltó que este tratado ayudara a cumplir las expectativas de los ciudadanos europeos y 'nos dará una voz más clara' cuando se necesita 'más Europa'.

España será 'leal' a las instituciones europeas y al Tratado de Lisboa

El jefe del Ejecutivo español garantizó por su parte que cuando asuma la Presidencia semestral de la UE España será 'leal' a las instituciones europeas y al Tratado de Lisboa, con el que Europa recupera 'la vitalidad, la energía y la ambición'

El primer ministro sueco consideró el día de hoy 'histórico' y afirmó que el Tratado 'es importante no solo para nosotros (los europeos) sino para el resto del mundo', donde 'las voces de Europa serán más fuertes'.

El jefe de Estado luso expresó su confianza en que el Tratado 'abrirá Europa al mundo' y el primer ministro de Portugal, proclamó que el documento 'es un nuevo comienzo para Europa' al recordar los esfuerzos realizados para su aprobación, durante la presidencia lusa de la UE en 2007.