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El PP asume que su candidato en Asturias es Cascos

La falta de una alternativa y los sondeos internos juegan a favor del ex vicepresidente. Feijóo y Arenas aparecen como su valedores

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En la cúpula del PP ya dan por hecho que Francisco Álvarez-Cascos será el candidato de su partido para presidir el Principado de Asturias en las próximas elecciones autonómicas de 2011. 'Va a ser él', dice sin dudarlo un miembro del Comité de Dirección.

En septiembre, el PP presentará a todos sus cabeza de lista. Ese es el plazo con el que cuenta Mariano Rajoy para proclamarlo. Algunos de los colaboradores del presidente del PP creen que aprovechará este verano para 'echarle una pensada'. Pero otros consideran que lo más conveniente sería irse de vacaciones con el tema resuelto.

El partido no tiene garantizado que con él gane por mayoría absoluta

Dentro del partido mantienen que varios factores juegan a su favor. Uno, el que destacan principalmente, es que no hay más personas a las que ofrecerles el puesto.

El actual líder de la formación regional, Ovidio Sánchez, ya ha anunciado que no tiene intención de repetir y la cruda realidad es que no se baraja más nombre que el del ex vicepresidente para sucederle. No hay ninguna otra alternativa. Y si la hubiera, dicen algunos, tampoco tendría competencia.

Pero también influyen las encuestas. Todos los sondeos internos arrojan que el PP podría ganar si apostará por él. Hay dirigentes conservadores que están convencidos de que Cascos tiene un 'gran prestigio' en su tierra porque, como ministro de Fomento, impulsó varias obras y promovió varias inversiones. Esa es, a juicio de ellos, su mejor carta de presentación.

Cospedal, con quien mantiene un enfrentamiento, no se pronuncia

Además, hay quien destaca que Cascos ha logrado movilizar a buena parte de sus filas. Así, desde hace meses son muchos los militantes que han expresado su deseo de que tome las riendas. Y los apoyos, con el paso de los meses, han ido aumentando.

Pero no todos quieren que su rostro se plasme en el cartel electoral. El conflicto con el PP de Gijón se mantiene. Los enfrentamientos vienen de lejos. Cascos, de hecho, en 2005 trasladó su ficha de militante al PP de Madrid por sus continuos desacuerdos con su presidenta, Pilar Fernández Pardo. En una ocasión la acusó de 'comportamiento indigno' por atribuir responsabilidades políticas en los atentados del 11-M a miembros del Gobierno de José María Aznar y a la Delegación de Gobierno.

El último incidente se produjo el pasado mes de noviembre cuando aparecieron sus ficheros personales en la basura. Cascos denunció a Pardo ante la Agencia de Protección de Datos. Este órgano archivó el caso en mayo.

'Debería tener un acercamiento con el PP de Gijón', señala un diputado

En la sede nacional del PP creen que 'todo pinta' a que Cascos será el elegido pero que, para ello, debería tener 'un gesto' con la formación regional. 'Sin la reconciliación, el problema enquistado puede estallar en cualquier momento', señala un diputado nacional.

Es un tema pendiente. En la sede nacional del PP dicen que la junta local de Gijón se niega 'rotundamente' a que Cascos los represente. Desde allí, desde luego, reconocen, que no han observado ningún movimiento de acercamiento y más bien temen que su regreso se convierta en 'una purga'. Aunque, desde su círculo, se mantiene que él no iría con la intención de 'ajustar las cuentas'.

El ex número dos ha logrado recabar el apoyo de gran parte de la militancia local

En cualquier caso no es el único 'pero' que le ponen. También se destaca que su fuerte y polémico carácter puede acarrear más de un disgusto al PP. Y algunos creen que, teniendo en cuenta que Cascos tiene 62 años, sería preferible acometer una regeneración en toda regla.

Piensan que su vuelta puede avivar las referencias al 'viejo PP' y que se dé por hecho que el 'ala dura' se ha apuntado un tanto. Hay quien señala que su imagen, que aún hoy algunos identifican con el doberman del vídeo del PSOE, podría provocar la movilización de la izquierda.

De todos modos en el partido no las tienen todas consigo. Saben que Cascos se puede alzar con la victoria pero temen que se quede rozando la mayoría absoluta. En estos momentos el PP (20) está a un escaño del PSOE (21) pero les haría falta otros dos más para gobernar solos (hasta los 23).

En 'maitines' aún no se ha hablado de la candidatura de Álvarez-Cascos

En las últimas autonómicas, los socialistas se coaligaron con IU. Los conservadores no descartan que la situación se pueda repetir y, en ese caso, habría que ver si Cascos se queda en la oposición.

Él parece dispuesto a afrontar el reto. Hace unos meses todo el mundo esperaba a que Cascos diera un paso. Y lo hizo. En la cadena Cope afirmó que había 'una marea creciente' de personas pidiendo su regreso y, señaló, que estaba pendiente de una llamada de Rajoy.

'¿Si Cascos quiere ser candidato cómo le van a decir que no? ¿Sería capaz Rajoy de negárselo?', son algunas de las preguntas que se plantean en el PP. La respuesta parece clara. Durante la legislatura pasada llamaron a su puerta para que encabezara el partido. Dijo que no. Y ahora él está esperando la oferta con los brazos abiertos.

De todos modos este asunto sigue siendo tema tabú. De hecho, algunos miembros de maitines las reuniones de estategia del PP de cada lunes reconocen que el tema ni siquiera se ha tratado. Cada semana que pasa, María Dolores de Cospedal sale a repetir que 'no hay ninguna novedad' al respecto.

Es bien sabido que la secretaria general del PP y Cascos no mantienen buena relación desde que este la criticó por desempeñar dos papeles y no centrarse en sus tareas. Sin embargo, Cascos tiene dos buenos aliados que pueden inclinar la balanza hacia él y convencer a Rajoy: el líder del PP en Andalucía, Javier Arenas, su ex compañero de mesa en el Consejo de Ministros, y el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, quien trabajó con él y le admira profundamente.