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Los presuntos etarras detenidos en Francia llevaban componentes de una bomba incendiaria

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Los dos presuntos etarras detenidos hoy en el centro de Francia llevaban en uno de los dos coches robados con los que viajaban los componentes de una bomba incendiaria sin ensamblar, informaron a Efe fuentes próximas a la investigación.

Los artificieros de la policía descubrieron en un Opel Zafira estos componentes con los que, según sospechan los investigadores, los dos supuestos miembros de ETA planeaban incendiar este vehículo de acuerdo con el método habitual de la banda para borrar huellas.

El dispositivo se componía de un tubo metálico con una pequeña cantidad de una mezcla explosiva en el interior, así como de un temporizador y un detonador en la guantera del coche, precisaron las fuentes.

Unai Fano y María Lizárraga fueron arrestados hacia las 8.00 locales en la tienda de campaña con la que acampaban en un bosque cerca a la localidad de Trelins, en el departamento de Loire, después de que un vecino de la zona hubiera alertado a la policía al sorprenderse de su presencia en ese lugar y con dos coches.

Fano y Lizárraga, que iban ambos armados, no opusieron resistencia en el momento de su detención. Además de sendas armas cortas, la policía les incautó varios juegos de documentos falsificados, entre ellos carnés falsificados de la Guardia Civil.

Aparte del Opel Zafira, los dos presuntos etarras tenían un Volkswagen Polo robado la víspera. Ambos coches llevaban matrículas falsas.

El registro a fondo de los dos vehículos empezará mañana, una vez que los artificieros han verificado hoy que no había explosivos, salvo los componentes de la bomba incendiaria.

Fano y Lizárraga llevaban con ellos pocos efectos personales, por lo que los investigadores sospechan que habían salido a robar un coche, el Polo, con el que sustituir al Zafira que pretendían destruir.

Las fuerzas del orden desconocen dónde se alojaban los dos presuntos etarras.

Fano, asesor de Batasuna (30 años), estaba huido desde febrero pasado cuando el juez de la Audiencia Nacional de Madrid Baltasar Garzón emitió contra él una orden de arresto por presunta integración de una organización terrorista.

Lizárraga, de 24 años, huida desde junio pasado, era una presunta ex miembro de la organización juvenil radical Segi.

El ministro español de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo hoy en Madrid que no hay ningún indicio de que Fano y Lizárraga, a los que encuadró en el aparato militar de ETA, hayan estado relacionados con los últimos atentados perpetrados por la banda en España.

Los dos presuntos etarras se encuentran bajo custodia en la comisaría de Saint-Etienne.