Público
Público

"Queremos un hijo que sea de las dos"

Una pareja de lesbianas consigue cambiar la Ley de Reproducción asistida

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

'Cuando nos lo dijeron, no nos lo creíamos. Nuestra carta cambiará una ley, ¡estaremos todo el fin de semana de celebración!'. Atthis y Andrómeda (nombres ficticios que eligen las protagonistas de este reportaje) se enteraron apenas hace dos días de que la que consulta que realizaron el pasado junio en el blog de la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, propició un dictamen seis meses después que abre un futuro nuevo para las parejas de mujeres homosexuales que quieren formar una familia.

Tras la resolución de la Comisión Nacional de Bioética, una pareja de lesbianas podrá mantener parentesco biológico con el hijo de ambas. Es decir, una podrá donar su óvulo para que sea fertilizado con esperma anónimo para después implantar el embrión en el útero de la otra. 'Llevamos cinco años juntas y en nuestro proyecto de vida siempre había estado la idea de tener hijos', explica Andrómeda, de 28 años, sentada en una céntrica cafetería madrileña.

Su novia, Atthis, de 31, prosigue: 'Queríamos que fuera biológicamente de las dos, así que empezamos a estudiar la ley y vimos que sólo hablaba de donación de esperma del marido. ¿Y por qué no los óvulos de mi mujer?'.

Así que decidieron asesorarse con un abogado. Desde el inicio, les advirtió de que, aunque tuvieran razón, su primera petición de reforma de la ley se la iban a denegar. 'Y ahí es donde empezaremos a litigar', continuó el abogado. Ellas nunca se plantearon tener hijos a corto plazo, aunque sí en dos o tres años. 'Para entonces, ya estará todo resuelto', comentaron tras hablar con el letrado, sin saber en ese momento que se iba a solucionar tan rápido.

Fue cenando con otras amigas en su misma situación cuando se plantearon hacer su consulta al Ministerio de Igualdad. Vieron que la titular de la cartera, Bibiana Aído, tenía un blog y allí deslizaron su consulta. 'En noviembre, nos enviaron una carta desde Igualdad que decía que habían remitido nuestra petición al Ministerio de Sanidad'. Y así hasta ahora.

'No es sólo un dictamen importante para nosotras, sino que afectará a otras muchas futuras familias', opina Atthis, quien, sin embargo, se lamenta de la incomprensión y desigualdad que todavía sufren los homosexuales. De ahí que para la fotografía posen con máscaras y escondan sus nombres reales bajo los de dos de las amantes de la poetisa griega Safo.

'Casi toda nuestra familia y nuestros amigos conocen nuestra realidad, pero en el trabajo es diferente; cuando se enteran que eres homosexual, ya no eres la profesional, sino sólo la lesbiana', opinan las dos, psicóloga y productora.

Incluso con sus más cercanos, el día a día tampoco es fácil: 'Una persona muy querida me preguntó si había pensado bien lo de tener hijos, que qué pasaría con los niños si nos separábamos. Le respondí que lo mismo que con él, que está separado de su mujer y encantado con su niño', cuenta Andrómeda. 'Somos conscientes de que a nuestros hijos les tendremos que dar más herramientas de defensa para combatir esa intolerancia que aún hay', concluyen.