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Rajoy dice que habrá creación de empleo en 2014 si se sigue "como hasta ahora"

El presidente del Gobierno repasó su gestión de 16 meses e invitó a sus dirigentes a mantener los objetivos a pesar de que 2013 seguirá siendo duro. Ha garantizado que en 2014 habrá "resultados tangibles"

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Sin sorpresas. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, empezó su discurso ante la Junta Directiva Nacional del PP apelando al objetivo de su Gobierno (crecimiento económico y creación de empleo) y a las dificultades para su cumplimiento por culpa de la herencia recibida ('Se perdió un tiempo precioso que ya no se puede recuperar') El líder del PP ha asegurado a los suyos que las dos crisis de 2012 (de deuda soberana y financiera) estaban superadas gracias a las reformas económicas adoptadas e 'imprescindibles', aunque ha reconocido que aún no se notan sus 'efectos' ni se notarán este año, contradiciendo así a varios miembros de su Gobierno que situaban la recuperación a finales de año.

Con todo, se refirió a 'algunos' signos positivos hoy visibles: la balanza por cuenta corriente, que 'será positiva en 2013 y lo será más en 2014'; las exportaciones o la compra de deuda española por parte de inversores extranjeros. 'Éste [el de la balanza] es un dato muy positivo' y 'nos hace más libres' con respecto a nuestra dependencia exterior; también la adquisición de nuestra deuda, que demuestra la recuperación de la confianza. '2013 aún será duro; en 2014 la economía española crecerá con claridad, empezaremos a crear empleo y los españoles notarán los resultados tangibles de sus sacrificios. Todo está en nuestros manos si no nos distraemos ni hacemos caso a cantos de sirena', remachó Rajoy, en clara alusión a la arrolladora polémica por el caso Bárcenas o la trama Gürtel. Por tanto, 'hay que seguir como hasta ahora'.

Por ejemplo, para Rajoy es indiscutible que la 'reforma laboral ha funcionado' y se percibe en la menor destrucción de empleo a pesar del peor crecimiento económico. Sin reforma laboral, la situación sería mucho peor en el mercado español, cree el presidente del Gobierno y ha querido trasladar su convencimiento a los suyos. 'Tenemos que seguir en la misma línea', ha advertido a sus dirigentes, 'aunque sea duro y desagradable'. 'Si queremos credibilidad y financiación, hay que seguir conteniendo el déficit público', adelantó, además, apelando a la 'soberanía de las administraciones públicas'.

El jefe del Ejecutivo anunció que se procedería de forma inminente a la creación de la llamada 'autoridad fiscal independiente' para vigilar las cuentas públicas, a la profundización de la reforma del sistema de pensiones o la energética y a la ley de empleo joven o de emprendedores.

El presidente del Gobierno ha agradecido a sus presidentes autonómicos el esfuerzo en la reducción del déficit, pero ha lanzado un mensaje a quienes se  'apuntaron al club, dijeron que cumplirían, no han cumplido' y ahora critican la política de reducción del déficit del Gobierno. No toca 'inaugurar carreteras, hospitales ni que nos aplaudan -señaló Rajoy-. Toca sanear la economía española' y pidió 'inteligencia, sensatez y sentido común'.

Asimismo, ha recalcado su deseo de que la reforma de la administración local salga adelante, aunque ha dado largas a la luz verde de la ley cuando se manifestó consciente de las dificultades y de que 'todavía estamos en fase de aportar ideas'. Rajoy también ha pedido la colaboración de sus barones para sentar las bases de la reforma de la financiación autonómica: 'Todas las Comunidades estamos en el mismo barco, seguiremos ayudando' a cumplir los objetivos de saneamiento económicos de las Autonomías y 'dialogando con todos, aunque algunos no lo entiendan', dijo en clara referencia a las críticas por su negociación secreta con el presidente de Catalunya, Artur Mas.

El líder del PP se refirió particularmente a la crisis de las preferentes, 'que no hemos creado nosotros', sino quienes tenían que haber supervisado en el pasado. Sí está el Gobierno, en cambio, encargándose de buscar las soluciones, ha subrayado Rajoy.

El jefe del Ejecutivo endureció el tono para referirse a la Unión Europea: 'Todo el mundo crece menos Europa' y pidió a Bruselas menos lentitud para tomar decisiones, así como la cacareada unión bancaria y fiscal y un plan de crecimiento económico.

Durante su intervención ante cerca de los 600 miembros de la Junta Directiva -de la que se ausentaron ocho barones, entre ello, el delfín Alberto Núñez Feijóo-, Rajoy ha sido particularmente duro en su condena a los escraches, a quienes ha marginado completamente del comportamiento democrático apelando a la elección en las urnas de los dirigentes del PP en cuyos domicilios y lugares privados se protesta y apelando, asimismo e implícitamente, a su mayoría absoluta. El jefe del Ejecutivo ha asegurado que todos entienden el 'sufrimiento' de quienes pierden sus casas, pero ha querido recordar que 'los desahucios no son nuevos. Aunque sí 'es nuevo que haya un Gobierno que intente frenarlos y busque alternativas. Antes, nadie hizo nada y nadie protestaba nada', ha afirmado contundente.

El líder del PP ha pedido 'responsabilidad' a sus dirigentes a la hora de tomar 'decisiones no pensadas' para que no se dejen llevar por la presión social, porque la mayoría de los españoles 'paga sus créditos', ha matizado. Se ha referido directamente a los comportamientos de 'acoso, intimidación o violencia verbal' sobre sus dirigentes y/o las familias de éstos. Rechazó estas prácticas 'porque no son democracia' y porque el único 'pecado de los acosados es haber sido elegidos por una mayoría de los ciudadanos y una mayoría no puede ser acosada por un minoría'.

Sobre la corrupción que todos los días condiciona la actividad de su partido, Rajoy no ha aportado novedades, al contrario. Ha reforzado el mensaje nuclear del Gobierno, según el cual, es el PP quien 'ha actuado con un nivel de exigencia' sin precedentes y su Ejecutivo, 'el primero en muchos años que ha anunciado un amplio paquete de medidas de transparencia', que, una vez más, el presidente invitó al resto de partidos a apoyar.

En el que es probablemente el momento de mayor desánimo de su partido, el líder conservador se ha mostrado orgulloso de los suyos y de sí mismo por haberse dedicado a la política, 'una actividad noble y digna. Estoy orgulloso de lo que hago, de vosotros y de otros políticos de otros partidos que han trabajado como mejor creyeron que podían hacerlo', ha enfatizado. Para Rajoy, que sigue sin mencionar al extesorero Luis Bárcenas, 'no es verdad que en España haya un estado generalizado de corrupción. Es una insidia y es injusto generalizar el comportamiento de algunos indeseables a todos los políticos', así que animó a sus dirigentes a no dejarse amedrentar por las críticas, 'a escuchar a todos' y a hacer política 'por el interés general', esperando que 'pronto podamos decir todo esto es una historia pasada'.