Publicado: 19.02.2013 20:24 |Actualizado: 19.02.2013 20:24

Rato pagó a la empresa de su amigo Castellanos cuatro millones durante su etapa en Bankia

El presidente del banco de inversiones Lazard España, amigo y socio de Rato, Jaime Castellanos, ha reconocido que recibió el encargo de estudiar las anexiones con Banca Cívica, Liberbank y Unicaja por un valor de 10,6 millone

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El presidente del banco de inversiones Lazard España, Jaime Castellanos, ha revelado ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu que el Consejo de Administración de Bankia le encargó el 16 de marzo de 2012 un estudio sobre "fusiones alternativas" con otros grupos financieros, entre los que se barajaron Banca Cívica, Liberbank y Unicaja por 10,6 millones, informaron fuentes jurídicas.

Castellanos, que ha declarado como testigo durante algo más de una hora en la causa en la que se investiga la fusión y salida a Bolsa de la entidad, ha detallado que los gestores de Bankia aprobaron un gasto de 10,6 millones de euros por la realización de este informe aunque finalmente el proyecto quedó aparcado y, tras la nacionalización y rescate de la entidad en mayo de 2012, ni siquiera se llegó a presentar.

"Se estudió la integración con Banca Cívica, la operación asturiana y el grupo Unicaja pero con La Caixa no se contempló ninguna fusión", ha señalado Castellanos a preguntas del abogado de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Andrés Herzog, según han indicado fuentes presentes en la declaración. En un momento de la declaración, el testigo le ha preguntado al juez Andreu si debía contestar a estas preguntas. "Por supuesto", le ha respondido el instructor.

Castellanos, que ha asegurado ser "amigo" de Rodrigo Rato "desde hace muchos años" y actualmente socio en varios negocios, ha reconocido que Lazard España percibió cuatro millones de euros de Bankia durante la etapa en que éste presidió la entidad, desde comienzos de 2010 hasta mayo de 2012.

En concreto, ha detallado que el banco de inversiones cobró 1,5 millones de euros por un estudio en el que se analizaba la viabilidad de la fusión de las siete cajas de ahorro que formaron Bankia, que se formalizó en diciembre de 2010, y otros 2,5 millones por las condiciones de su salida a Bolsa, que se llevó a cabo en julio de 2011.

En este punto, el juez Andreu ha reclamado a Castellanos que haga llegar al juzgado todos los contratos que Lazard y Bankia suscribieron así como las facturas que la sociedad cargó a la entidad financiera.

Tras apuntar que Lazard no aconsejó la entrada de Bancaja en Bankia, el testigo ha recalcado que el banco de inversión trabajaba con Caja Madrid mucho antes de que Rato accediera a la presidencia de esta entidad y que su labor en relación con la salida al parqué de Bankia se limitó a buscar a los mejores colocadores de acciones.

Preguntado por qué tan pocos inversores institucionales extranjeros apoyaron la salida a Bolsa de la entidad, ha dicho que era un número pequeño aunque esta operación se produjo en un momento de gran incertidumbre económica. "Era extraordinario que hubiera algún inversor, dadas las circunstancias", ha dicho.

Rato, además, trabajó como directivo de Lazard entre 2007 y 2009, donde cobró un sueldo fijo de un millón de dólares más una cantidad variable que Castellanos no ha sabido cuantificar, según las citadas fuentes. Sin embargo, ha indicado que él no gestionó este fichaje sino que partió de la matriz de la firma, radicada en Londres, atendiendo a la "trayectoria" del exvicepresidente del Gobierno y sus "magníficas relaciones".

Como confirmó Rato en una declaración complementaria que envió al juez Andreu tras declarar como imputado el pasado 20 de diciembre, Castellanos ha reconocido que ambos tienen una sociedad inmobiliaria en común llamada Paracuga, que crearon por las "inquietudes empresariales" que compartían. Según ha dicho, en la actualidad esta firma no tiene ninguna actividad y está en proceso de liquidación.

Castellanos también ha reconocido, según las citadas fuentes, que comparte con Rato y otras personas que no ha concretado la propiedad de una comunidad de bienes que tiene un local comercial en Alcorcón (Madrid) que se alquiló al grupo Mercadona y que los beneficios de este arrendamiento se destinan a pagar la hipoteca con la que llevó a cabo su adquisición.