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Un sistema fiscal con una decena de IRPF distintos

El sistema de financiación concede a las autonomías amplias competencias para modificar los tramos y tipos del impuesto

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El Gobierno planea introducir a partir del próximo año un nuevo tramo en la tarifa del IRPF para las rentas altas. En concreto, trabaja en un nuevo escalón que grave los ingresos superiores a los 120.000 euros, de modo que tributen por el 47% de su renta. Ahora, el máximo que soportan los contribuyentes es el 43% para los que ganan más de 53.400 euros.

Se trata de la primera subida del IRPF a nivel estatal desde la creación del tributo, en 1978 (entonces, el tipo máximo se fijó en el 65,61%). Seguirá el camino abierto por un grupo de comunidades autónomas, que ya ha aprobado (o anunciado, de momento) subidas del impuesto, aprovechando las competencias ampliadas en materia fiscal que les otorga el nuevo sistema de financiación.

Los expertos no ven más complicaciones para los contribuyentes

De hecho, con el modelo financiero de las comunidades el Impuesto sobre la Renta deja de ser un tributo único para todo el Estado y abre una extensa variedad de posibilidades. Los expertos llegaron a comentar que la verdadera autonomía y responsabilidad fiscal de las comunidades no se vería hasta que éstas hicieran lo difícil, esto es, subir los impuestos en sus territorios. Y ya ha ocurrido.

Las medidas acordadas, de momento, por media docena de gobiernos autonómicos para hacer frente al déficit y cargar el mayor esfuerzo sobre las rentas más altas, van a configurar un sistema fiscal español muy distinto del que existía hace apenas dos años. En 2011, convivirán en España una decena de IRPF distintos que, sin embargo, según los expertos, no supondrán mayores complicaciones para el contribuyente.

Las autonomías tienen capacidad para modificar la mitad de la tarifa del impuesto: añadir o quitar tramos, y bajar o subir los tipos de gravamen o introducir unos nuevos, además de modificar los mínimos personales y familiares y las deducciones. De momento, se han introducido más escalones por la parte de arriba. Así lo han hecho Catalunya, Andalucía y Asturias, que han aprobado las tarifas de IRPF para sus territorios en 2011 (ver cuadros adjuntos). Baleares, Cantabria y Extremadura (aquí, con el voto a favor del PP) también gravarán más a las rentas más altas, pero aún no han publicado su tarifa.

Convivirán con autonomías que maquillaron sus tarifas del impuesto con retoques a la baja. Mientras que las otras comunidades han subido entre dos y cuatro puntos la parte alta del IRPF, Madrid, La Rioja, Murcia y Comunidad Valenciana han rebajado unas poquitas décimas en cada uno de los tramos de su escala.

Habrá, sin embargo, una única tabla de retenciones del impuesto

Y junto a todas, las tarifas de las comunidades forales, Navarra y País Vasco, las únicas que tienen plena competencia fiscal. Total, son 11 IRPF distintos conviviendo en 2011; y no se descarta que se pueda sumar alguna comunidad más, una vez que el Gobierno concrete su subida fiscal.

Los nuevos tramos en el impuesto persiguen incrementar la recaudación y, especialmente, reforzar la progresividad fiscal, quebrando la corriente de los últimos años de recortar el impuesto. 'El número de tramos pude influir en la progresividad porque permite que se grave más a los de rentas más altas. Desde el punto de vista del contribuyente es igual de sencillo con pocos o muchos tramos. Y sí es verdad que la tendencia ha sido a reducir tramos, quizás con la excepción de los dos últimos años en los que algunos países se han planteado subir el tipo a rentas muy elevadas', apunta Jesús Sanmartín, presidente del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), del Colegio de Economistas.

La existencia de tal diversidad de tarifas fiscales podría producir cierta confusión entre los contribuyentes, pero los expertos fiscales del Colegio de Economistas quitan hierro a esta situación. 'Se añade complejidad, pero no por el número de tramos en sí, sino porque existen dos tarifas, estatal y autonómica, y el ciudadano no tiene, como hasta ahora, la posibilidad de tenerlas en la cabeza sumadas para hacer sus cálculos. Además, las tarifas autonómicas no tienen por qué tener los mismos tramos que la estatal, lo que hace que se complique el cálculo de la planificación y el cálculo de una retención ajustada a la tributación final', explica Sanmartín. En cualquier caso, como subraya, 'los declarantes no notarán el problema a la hora de hacer la declaración', sobre todo por la existencia de herramientas informáticas para la tramitación de los impuestos.

Los asesores descartan, incluso, que se puedan producir deslocalizaciones de contribuyentes de salarios más altos, tratando de escapar de un IRPF más elevado en su autonomía. El presidente del REAF señala que 'hay que tener en cuenta que el traslado, en general, tiene un coste relativamente importante para los contribuyentes y, en muchos casos, por ejemplo para la persona que trabaja para una empresa que no controla, es imposible; así que, salvo determinados profesionales que pueden desempeñar su actividad en cualquier sitio sin problemas, no creo que se realicen demasiados movimientos por esta cuestión'.

Aunque existirán tarifas distintas por autonomías, presumiblemente exista una única tabla de rentenciones 'con los porcentajes y tramos de la tarifa estatal sumándoles los de la tarifa autonómica de 2010 por defecto [la prevista para las que no tengan una propia]', dice Sanmartín, quien no descarta que la tabla 'elevando levemente el porcentaje del último tramo parar recoger un poco de la subida de las CCAA'.