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Los suizos votan contra la construcción de minaretes

Los Verdes piensan recurrir ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos

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Los resultados de dos consultas populares revelaron ayer una imagen poco tranquilizadora de los miedos y prejuicios de los suizos. El 57,5% de los cinco millones de ciudadanos convocados a las urnas votó a favor de prohibir la construcción de minaretes. Y el 68% se pronunció en contra de prohibir la exportación de material de guerra.

La iniciativa antiminaretes obtuvo un amplio respaldo, tanto en términos absolutos como en la mayoría de los 26 cantones, si bien la participación rondó sólo el 54%. El resultado fue sorprendente, ya que distintas encuestas daban a sus impulsores el Partido Popular Suizo (SVP) y la Unión Democrática del Centro (EDU) como mucho una mayoría raspada. Estos partidos temen una islamización de Suiza. Tras el resultado del referéndum, la prohibición de construir estas torres en las mezquitas tendrá que incluirse en la Constitución.

El Gobierno, las Iglesias y distintas organizaciones sociales recomendaron rechazar la prohibición. En toda Suiza hay sólo cuatro mezquitas con minaretes. En el país viven 400.000 musulmanes, la mayoría procedentes de Turquía y los Balcanes. Unos 50.000 se consideran practicantes.

El mayor rechazo a la prohibición se registró en los cantones francófonos de Vaud y Neuchatel, pero sobre todo Ginebra, sede de organizaciones internacionales, donde un 59,6% votó en contra. En cambio, sólo un cantón de habla alemana, el de Basilea, rechazó la prohibición.

El presidente del SVP, Toni Brunner, dijo que el resultado demuestra que los suizos 'no quieren sociedades paralelas'. El Partido Socialdemócrata lamentó el resultado e interpretó que 'se debió seguramente a un sentimiento difuso de miedo hacia una minoría religiosa'.

El portavoz de la Conferencia Episcopal Suiza, Walter Müller, declaró que el voto 'es un obstáculo en el camino de la integración y el diálogo entre religiones'.

Los Verdes creen que la prohibición viola la libertad religiosa, y dijeron que recurrirán al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.