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Sustancias retardadoras de fuego no dañarían tiroides de bebés

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Por Andrew M. Seaman

A pesar de la idea de que lassustancias químicas a prueba de incendio más comunes podríanalterar la función tiroidea de los fetos, un nuevo estudio nohalló relación entre los niveles de la hormona tiroidea y esosagentes en bebés recién nacidos.

Los éteres difenílicos polibromados (PBDE, por sus siglasen ingles) se encuentran en productos hogareños comunes, comolas alfombras y los almohadones, y el organismo los absorbe.

El 97 por ciento de los estadounidenses posee nivelesdetectables en sangre y esas sustancias están asociadas conmuchas complicaciones, como la alteración de la tiroides en lasembarazadas.

Pero un equipo de California que analizó los niveles dePBDE en casi 300 embarazadas y en sus recién nacidos, no hallórelación entre la carga química materna y los niveles de lahormona tiroidea de los bebés.

El autor principal del estudio, Jonathan Chevrier, delCentro para la Investigación Ambiental y la Salud Infantil dela University of California en Berkley, consideró que losresultados no son tan concluyentes para las embarazadasestadounidenses.

"Los niveles de exposición de nuestras participantes fueron(...) más bajos que en la población general de Estados Unidos yexperimentos animales sugieren que la exposición prenatal aaltos niveles de estos agentes alteran la función tiroideainfantil", señaló Chevrier.

Para realizar el estudio, publicado en American Journal ofEpidemiology, el equipo utilizó muestras de sangre y lashistorias clínicas de 289 embarazadas de Salinas Valley, enCalifornia.

Luego, los autores analizaron las muestras de sangre de losbebés obtenidas al día siguiente del parto.

Salvo en el caso de un integrante de la familia química dePBDE, el difeniléter bromado 153, el equipo no halló relaciónentre los niveles de estos agentes extintores en la sangre delas mujeres y de la hormona estimuladora de la tiroides. Y aunen aquella excepción, la relación no fue estadísticamentesignificativa.

En el 2010, un estudio de un equipo de la Escuela Mailmande Salud Pública de la Columbia University, halló por ejemplouna asociación entre los altos niveles de estas sustancias enel cordón umbilical y el rendimiento de los niños en distintostest.

Julie Herbstman, autora de ese estudio y profesoraasistente de la Escuela Mailman, recordó que se están dejandode utilizar algunos tipos de estos agentes retardadores deincendios, pero que eso "no significa necesariamente que laexposición vaya a disminuir".

Según indicó Chevrier, poco se sabe sobre cómo estassustancias químicas ingresan al organismo, pero lo más probablees que sea a través del polvo en el aire.

"A algunos les preocupa que el ciclo de exposición pase delpolvo a la alimentación", dijo Herbstman.

Y Chevrier agregó que para seguir adelante, habría queanalizar las sustancias químicas que se liberan al medioambiente antes de que comiencen a utilizarse para determinar sitienen algún efecto adverso sobre la salud humana.

FUENTE: American Journal of Epidemiology, 15 de noviembredel 2011