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El TC se va de vacaciones sin resolver el Estatut

La sentencia, que se lleva tres años esperando, ya no se conocerá hasta 2010

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Pese al optimismo que transmitía la presidenta del Tribunal Constitucional a la vuelta del verano, en el acto de apertura del Año Juidicial, dando por sentado que la sentencia del Estatut de Catalunya estaría lista en octubre o, en cualquier caso, antes de fin de año, la realidad se ha impuesto y, salvo milagro de última hora, no se espera resolución antes de 2010.

Aunque los magistrados seguirán trabajando la próxima semana, la cercanía de las fiestas navideñas, que comienzan la próxima semana, dificulta la celebración de Plenos antes de pasado el día de Reyes, por lo que parece improbable que el Alto Tribunal resuelva ahora una sentencia que se espera desde hace tres años. En cualquier caso y pese a la expectación generada en torno a la resolución, el plazo transcurrido tampoco es demasiado elevado para el tiempo medio que tarda el Pleno en resolver los asuntos, mucho menos complejos que el Estatut, que le corresponden, unos seis años.

Sin celebrar Plenos, los magistrados siguen trabajando sobre el cuarto borrador redactado por la ponente de la sentencia, Elisa Pérez Vera, para tratar de acercar posiciones. Lo hacen en conversaciones internas, sin el carácter oficial de las sesiones plenarias.

El acercamiento se ve posible porque no todos los magistrados que votaron en contra de la propuesta de la ponente en la última prospección que se hizo del borrador defiende la misma posición. Es decir, los seis magistrados que votaron en contra de dicho texto no comparten un criterio único sobre la constitucionalidad de los artículos recurridos.

El objetivo es volver a tratar en Pleno la sentencia del Estatut cuando las posiciones de los 10 magistrados que participan en las deliberaciones (Pablo Pérez Tremps fue recusado por el PP y el conservador Roberto García Calvo falleció el pasado mes de mayo) se hayan aproximado lo suficiente para poder dictar sentencia. 'Una buena sentencia', como dice el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, cada vez que se le pregunta al respecto.