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El techo de cristal se convierte en cemento

El 66% de las directivas ve imposible ascender y ser madre

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Casi siete de cada diez directivas cree que cada vez hay más mujeres que de forma voluntaria rechazan un ascenso para no tener que renunciar a su vida familiar. Además, el 90,4% opina que solicitar una jornada reducida para poder cuidar de sus hijos un derecho contemplado en la Ley de Igualdad, aprobada hace dos años podría perjudicar su promoción laboral.

Son algunas de las conclusiones de la III Encuesta Adecco a Mujeres Directivas, dada ayer a conocer por la empresa de trabajo temporal después de entrevistar a 350 directivas más de la mitad con al menos un hijo de empresas españolas (pymes y multinacionales).

Según destaca el estudio, en los últimos años ha entrado en escena una nueva denominación, que se conoce como techo de cemento, para referirse a las propias limitaciones que las trabajadoras se autoimponen para conciliar vida laboral y familiar. El 66% de lasencuestadas opina que las mujeres renuncian voluntariamente a un ascenso laboral para poder conciliar trabajo y familia. Un 25,5% cree que estas decisiones sólo se dan en casos concretos y un 8,5% no conoce a nadie que haya tomado esta decisión.

Lo peor es que el 77,1% afirma que ostentar un cargo directivo es compatible con un horario flexible y sólo el 22,9% opina lo contrario. En este sentido, casi nueve de cada diez cree que tanto las administraciones como las empresas deben trabajar juntas para impulsar medidas que permitan una mejor conciliación. Por ello, nueve de cada diez propone flexibilizar los horarios, el teletrabajo y las jornadas intensivas.

Siete de cada diez entiende, además, como 'necesarias' bonificaciones a las empresas que permitan jornadas reducidas 'que amplíen e igualen los permisos de paternidad y maternidad' o que ofrezcan guarderías. Todas las entrevistadas, no obstante, opinan que al mismo tiempo debe producirse un cambio cultural 'que llevará su tiempo' y que supera los límites políticos y empresariales.

Tras más de dos años de entrada en vigor de la Ley de Igualdad, las encuestadas fueron preguntadas si esta norma les había beneficiado: para un 67,7% nada ha variado, un 11,5% 'apenas' ha notado esos cambios. Sí han percibido mejoras un 20,8% de las directivas, una cantidad bastante superior al 5,8% que declaraba haberlo hecho el año anterior al ser preguntadas sobre este tema.

Para casi siete de cada diez encuestadas el papel que desempeña el Ministerio de Igualdad es indiferente.