Publicado: 24.03.2014 17:12 |Actualizado: 24.03.2014 17:12

Tres expresidentes que apenas se hablan destacan las virtudes del diálogo

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La capilla ardiente de Adolfo Suárez ha dado lugar a una imagen poco habitual: la de los expresidentes del Gobierno juntos. José Luis Rodríguez Zapatero, José María Aznar y Felipe González se han sumado al actual jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, y a las altas autoridades del Estado para recibir el féretro de Adolfo Suárez en la escalinata de la Puerta de los Leones del Congreso, y han rendido homenaje al primer presidente de la democracia en la capilla ardiente.

Los expresidentes han tratado de transmitir un mensaje de aparente cordialidad,  a pesar de que apenas mantienen contacto entre ellos, salvo en las contadas ocasiones en que coinciden en asuntos institucionales. El propio Zapatero ha reconocido que la relación con su antecesor, Aznar, "no siempre es fácil", aunque ha comentado que este lunes en el Congreso todo ha ido "bastante bien". Ha asegurado que el ambiente entre los expresidentes en la capilla ardiente ha sido "muy relajado y muy cercano", hasta el punto de que Felipe González y José María Aznar han estado hablando de sus nietos.

Zapatero ha explicado que fue su Gobierno quien diseñó el protocolo de Estado para las honras fúnebres a los expresidentes del Gobierno, porque cuando llegó a la Moncloa en abril de 2004 supo que no había nada previsto para el caso de que un expresidente falleciera. Por ello, ha dicho que en septiembre encargó al equipo de protocolo de Presidencia que diseñase un conjunto de normas, y éstas se aplicaron por primera vez cuando falleció Leopoldo Calvo-Sotelo en mayo de 2008. En su opinión, lo institucional es importante para las democracias y ha puesto como ejemplo a Estados Unidos, Francia o Reino Unido, frente a la falta de tradición que hay en España. "Hoy me recordaba Felipe González que hay expresidentes que no se sabe dónde están enterrados", ha dicho.

Por su parte, Aznar ha destacado la normalidad institucional del encuentro entre los expresidentes. "Este país ha tenido pocos presidentes en democracia y sería bueno que además de pocos fuésemos bien avenidos y pudiéramos dar de vez en cuando algunos ejemplos como el de hoy", ha dicho.

En su opinión, que coincidan tres expresidentes debería ser "una cosa normal" y sería bueno tanto para ellos como para el país que los que han liderado el Gobierno sean conscientes de que tienen "responsabilidad institucional" y la cuiden "con cierta dedicación y cierto esmero".