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Trichet sugiere el fin de la fiesta de las ayudas a la banca

Los préstamos a largo plazo del BCE se eliminarán "de forma gradual". Los tipos de interés europeos se mantienen en el 1%

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El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, envió ayer señales claras de que la fiesta de las ayudas a la banca, privilegiada con condiciones de financiación extraordinariamente favorables, se acerca a su final. Trichet aseguró que la autoridad monetaria empezará a absorber de una forma 'adecuada y a su debido tiempo' el exceso de liquidez en sus programas de estímulo monetario. 'No todas las medidas de liquidez seguirán siendo necesarias de la forma en que lo han sido en el pasado', dijo Trichet en Fráncfort tras la reunión ordinaria del Consejo de Gobierno. 'El mayor apoyo crediticio en el que nos hemos embarcado hasta ahora no va a durar eternamente', añadió.

El Consejo de Gobierno cumplió con los pronósticos y decidió por unanimidad mantener los tipos de interés en el 1% por sexto mes consecutivo, el nivel más bajo de su historia, ante la persistencia de la debilidad económica.

La banca española ha recibido 80.000 millones en préstamos del BCE

Pero la atención de los expertos se concentró en las palabras de Trichet sobre una próxima retirada de las facilidades a los bancos. Con su habitual ambigüedad, el presidente no dejó clara su postura, pero dio a entender que puede haber novedades pronto, ya que el mes próximo el BCE tomará una decisión sobre la continuidad de las subastas de inyección de liquidez a doce meses, las de más largo plazo. La autoridad monetaria cree que la liquidez actual ya no será necesaria en un futuro, por lo que va a haber una retirada gradual de los estímulos.Esta valoración de Trichet corrobora las recientes palabras de Axel Weber, presidente del Bundesbank alemán, quien sugirió que el BCE podría retirar después de diciembre las subastas abiertas de liquidez a doce meses.

Desde el comienzo de la crisis, el BCE ha inundado de liquidez el sistema financiero. Impulsó un programa de compra de bonos por valor de 60.000 millones de euros e introdujo créditos a seis meses y un año que conceden a los bancos garantías de refinanciación sin precedentes.

Esas garantías están sirviendo a los bancos para hacer un jugoso negocio. En el caso de los bancos españoles, la facilidad de liquidez recibida, que se elevó a casi 80.000 millones de euros en septiembre, les permitirá sacar unos réditos en un año de unos 1.600 millones, según los expertos, gracias a las inversiones que hacen con ellos.

El Banco de Inglaterra confía en una pronta recuperación

Pero los datos del BCE muestran que los bancos no trasladan por completo la liquidez adicional a hogares y empresas. La semana pasada, el BCE anunció que el crédito al sector privado en la eurozona se contrajo en septiembre por primera vez en la historia.

En cuanto a la economía de la eurozona, los economistas del BCE cuentan con que mejorará gradualmente en 2010. Trichet ve más indicios de recuperación en este segundo semestre y estimó que 'en los próximos meses' los precios dejarán de contraerse en la eurozona. 'Esperamos que en 2010 la economía se recupere a un ritmo gradual, aunque reconocemos que esa perspectiva está sujeta a una elevada incertidumbre', señaló. 'En los próximos meses, se espera que las tasas anuales de inflación vuelvan a ser positivas', añadió. Los precios se han ido contrayendo en la eurozona en los últimos cinco meses.

Trichet también pidió a los Gobiernos de la eurozona que trabajen para reducir los elevados déficits públicos, porque de lo contrario podría complicarse la política monetaria, y mencionó en este sentido a España. 'Lanzamos este mensaje a todos los países de la eurozona sin excepción, incluidos aquellos que están en peor situación, como Francia y España', dijo.

El Banco de Inglaterra, por su parte, se mostró más contundente que el BCE al confiar en que en breve se produzca la recuperación de la actividad económica. Prueba de su optimismo es que en esta ocasión sólo aumentó en 25.000 millones de libras (27.920 millones de euros) su programa de ayudas a los bancos, la menor cifra desde marzo y una cuantía menor a la esperada. No obstante, la economía británica sigue sumida en la recesión (cayó un 0,4% en el último trimestre y en el año acumula un descenso del 5,9%) y, por eso, el Banco de Inglaterra mantuvo los tipos en el mínimo histórico del 0,5%.