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El viaje de una judía americana a Israel

Sara Glidden llegó a Israel con actitud propalestina, pero en busca de sus raíces judías. Un cómic refleja las contradicciones del periplo

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Sara Glidden (Boston, 1980), judía de nacimiento y americana de izquierdas, discutía mucho sobre el conflicto palestino israelí, sobre todo con su madre. 'Tienes unas opiniones muy fuertes para no haber estado nunca en Israel', le dijo su madre. Sara pensó que era cierto, así que decidió acogerse al programa Derecho de Nacimiento del Gobierno de Israel, que consiste en pagar un viaje a todos los judíos que nunca han estado allí. Durante el viaje plasmó la experiencia en tiras de cómic y a su regreso a Estados Unidos tuvo ganas de dar forma de libro a todo ese material. De este modo nació Una judía americana perdida en Israel (Norma), un álbum autobiográfico al hilo de Persépolis, que incluye un útil glosario de conceptos y lugares para evitar que el lector se confunda.

Glidden llegó a Israel con actitud 'propalestina pero dispuesta a encontrar las raíces de su judaísmo'. Uno de los episodios más duros del viaje fue durante una charla en la que se habló del Holocausto, de la creación del Estado de Israel y del origen de todos los refugiados. 'Lo más duro fue conocer a los soldados, que son increíblemente jóvenes, muchos apenas tienen 18 años, y escuchar lo que les ocurre, acostumbrada a la versión palestina me desmoroné', cuenta.

'El conflicto no es una cuestión de cowboys contra indios'

'Mis opiniones no han cambiado, sigo pensando lo mismo, pero durante el viaje me di cuenta de por qué es un asunto tan complicado. No es una cuestión de buenos y malos, o de cowboys contra indios. Mi visión ya no es maniquea, no es blanca ni negra', asegura. Quizás por eso, su libro no esconde las contradicciones que vivió en primera persona durante aquellos dos meses, y ofrece al lector un punto de vista honesto del conflicto. 'No quise ser tendenciosa', reconoce.

Defender la causa palestina, ser judía y vivir en Estados Unidos le ha causado más de un quebradero de cabeza: 'No soy religiosa pero una de las bases del judaísmo es la justicia social. Te cuentan que Israel es tu hogar, que siempre puedes volver allí, pero te das cuenta que ese hogar te genera problemas. Antes había una mentalidad más cerrada, si eras judío no podías cuestionar nada del gobierno de Israel, pero la gente más joven ses más crítica y se cuestiona ciertas cosas'. No obstante, Glidden lamenta que en EE UU exista un lobby para defender los intereses de Israel y que presiona al gobierno en las decisiones que tienen que ver con la resolución del conflicto.

Tras la creación de Una judía americana perdida en Israel, Sara Glidden está ocupada en trabajos periodísticos. En la página www.cartoonmovement.com se puede leer la historia que ha escrito y dibujado sobre los refugiados iraquíes que están en Damasco. Su próximo libro ya lo tiene en mente, será un reportaje gráfico para contar la experiencia que vivió acompañando a unos periodistas por Turquía, Iraq, Siria y Líbano. 'Estuve allí unos meses antes de que se produjeran las revueltas y noté el deseo de mucha gente de cambiar su vida y de hacerlo por ellos mismos y no con la ayuda de Estados Unidos o de Europa', concluye.