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Volver a fumar después de un infarto aumenta el riesgo de muerte

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Por Eric Schultz

Dejar de fumar después de uninfarto daría mejor resultado que cualquier medicamento, peroun equipo de Italia asegura que volver a hacerlo después desalir del hospital quintuplica el riesgo de morir.

Las personas que volvieron a fumar después de estarhospitalizados por un síndrome coronario agudo (SCA) eran 3veces más propensas a morir al año que las que abandonaron laadicción en un estudio dirigido por el doctor Furio Colivicchi,de San Filippo Neri Hospital, Roma.

"La recaída es uno de los principales factores de riesgo dela sobrevida", dijo el doctor David Katz, profesor asociado demedicina interna de la Escuela Carver de Medicina de Universityof Iowa, de la ciudad de Iowa.

Dejar de fumar tiene el mismo efecto protector en lospacientes con SCA que los fármacos recomendados para bajar lapresión o el colesterol, indicó Katz, ajeno al estudio.

El equipo de Colivicchi siguió a 1294 pacientes que fumabancon regularidad antes de ser hospitalizados con SCA. Todosdejaron de fumar en el hospital y dijeron que estaban motivadospara sostener la abstinencia con el alta.

Recibieron algunas sesiones cortas de cesación tabáquica enel hospital, pero sin reemplazos de nicotina u otra ayuda paradejar de fumar al salir del hospital.

Los autores les preguntaron a los pacientes si habíanvuelto a fumar a 1, 6 y 12 meses después del alta hospitalaria.Hallaron que 813 (63 por ciento) había recaído al final delprimer año. La mitad había comenzado a fumar nuevamente a los20 días del alta.

En un año murieron 97 pacientes; 81 de esas muertes fueronpor causas cardiovasculares, según publica American Journal ofCardiology.

Tras considerar la edad de los pacientes y otras variables,el equipo halló que volver a fumar triplicó el riesgoindividual de morir. Cuanto antes un paciente retomaba laadicción, más propenso era a morir en un año; los que volvierona fumar a los 10 días del alta del hospital fueron 5 veces máspropensos a morir que los que sostuvieron la abstinencia.

Muy pocos pacientes recayeron después de 6 meses deabstinencia.

"Si una persona puede mantenerse sin fumar durante 6 meses,es probable que la adicción esté controlada", dijo la doctoraNancy Rigotti, directora de la Unidad de Investigación sobre elTabaco y el Tratamiento de Massachusetts General Hospital,Boston.

El equipo no midió la frecuencia con la que los pacientesfumaban, lo que es un predictor importante de recaída y muerteprematura, indicó Katz.

De todos modos, Rigotti, que no participó del estudio, losresultados indican la necesidad de mejorar cómo los médicosayudan a los pacientes a fumar. "No suele tomarse en cuentaseriamente el tratamiento del tabaquismo en el hospital" y lasterapias recomendadas aún no lograron implementarse en lapráctica.

FUENTE: American Journal of Cardiology, online 7 de juliodel 2011.