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Westerwelle promete continuidad en los Asuntos Exteriores al debutar en el Parlamento alemán

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El líder liberal Guido Westerwelle debutó hoy ante el Parlamento federal (Bundestag) como titular alemán de Asuntos Exteriores con la promesa de continuidad respecto a los anteriores gobiernos y el compromiso de estrechar las relaciones con los vecinos del Este de Europa.

Alemania seguirá la consigna del multilateralismo y del consenso con sus socios y aliados, tanto de la UE como de la OTAN y resto de instituciones internacionales, indicó Westerwelle en su primera comparecencia ante el Bundestag como ministro, tras años como líder de la oposición liberal.

El ministro, hasta ahora más identificado con el ámbito económico y financiero que con Exteriores, se comprometió a resolver los contenciosos fiscales con Luxemburgo y Suiza por la vía del diálogo, en lugar de la confrontación que caracterizó la etapa de la gran coalición.

Westerwelle, presidente del Partido Liberal (FDP) desde 2001 y artífice del ascenso de esa formación desde su calidad de fuerza opositora durante once años, intervino ante el Parlamento después de que la canciller alemana, Angela Merkel, hiciera su primera declaración ante el hemiciclo como líder del nuevo Gobierno de centro-derecha.

Merkel centró su intervención en la superación de la crisis económica y la necesidad de hacer frente al cambio demográfico como dos de los principales retos de la nueva legislatura.

La primera declaración de gobierno en la segunda legislatura de Merkel se produjo un mes y medio después de su victoria electoral, el 27 de septiembre, y quince días después de que se firmara el pacto de coalición entre la Unión y los liberales.

Esta demora provocó fuertes críticas del Partido Socialdemócrata (SPD), que de miembro de la gran coalición pasó a fuerza opositora, y de las restantes formaciones de la oposición, los Verdes y la Izquierda, que lo tacharon de actitud arrogante.

En esos quince días, la actividad de Merkel se diversificó entre sus compromisos internacionales -la cumbre de la UE y el viaje a Washington, donde se reunió con el presidente estadounidense, Barack Obama- y los preparativos del vigésimo aniversario de la caída del Muro, cuyo acto central reunió ayer en Berlín a líderes de todo el mundo.

Westerwelle, por su parte, viajó sucesivamente a Bruselas, acompañando a Merkel a la cumbre de la UE, y luego ya en solitario fue a Varsovia, La Haya, París y Washington, para acudir mañana a Copenhague y Londres.

El líder liberal tuvo ocasión de demostrar en la mayoría de estos encuentros que habla inglés y deshacer así el entuerto motivado por su negativa a responder una pregunta en este idioma, formulada por un periodista de la BBC al día siguiente de las elecciones generales.

La cuestión, que se había convertido en comidilla periodística a escala alemana e internacional, quedó desmantelada ayer, al reunirse en Berlín con la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, quien certificó ante los medios el correcto inglés de su interlocutor.