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Apple paraliza la tableta de Samsung en la Unión Europea

Un tribunal de Düsseldorf (Alemania) prohibe la venta de la Galaxy Tab de 10 pulgadas por su parecido con el iPad

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Samsung lleva unos meses acostumbrando a recibir buenas noticias: las ventas de sus smartphones crecen más del doble que las de Apple y su último lanzamiento, la tableta Galaxy Tab con pantalla de 10,1 pulgadas, ha recibido excelentes críticas por parte de los expertos. Pero el Tribunal regional de Düsseldorf (Alemania) ha empañado el brillante horizonte de la compañía surcoreana.

Un juez ha prohibido de forma cautelar la comercialización de la Galaxy Tab de 10,1 pulgadas en la Unión Europea a excepción de Países Bajos, donde Apple ha presentado una demanda por separado. Apple estaría intentando paralizar la importación en Países Bajos al albergar el puerto más grande de Europa, según especificaron a Reuters un grupo de expertos.

En la demanda presentada en Alemania Apple argumenta que este dispositivo de Samsung (que también se comercializa con pantallas de 7 y 8,9 pulgadas) se parece 'mucho' a su iPad. 'No es coincidencia que los últimos productos de Samsung se parezcan mucho al iPhone y al iPad, desde la forma del hardware hasta la interfaz o incluso el embalaje. Esta manera tan descarada de copiar está mal, y necesitamos proteger la propiedad intelectual de Apple cuando las compañías nos roban las ideas', ha explicado Apple, que añade que la tableta de Samsung viola 10 de sus patentes.

En una declaración oficial hecha pública ayer, Samsung afirmó que apelará la decisión y se defendió diciendo que el tribunal alemán había actuado sin haber escuchado las explicaciones correspondientes de Samsung. Y ahí es precisamente donde está buena parte del problema.

La compañía tiene cuatro semanas para argumentar en su favor, pero la prohibición de venta de productos se mantendrá intacta durante ese período. 'Samsung está decepcionado con esta decisión judicial y tenemos la intención de actuar inmediatamente para defender nuestros derechos de propiedad intelectual en el procedimiento judicial que se está llevando actualmente en Alemania', añadió.

El diario The Guardian informó ayer de que los funcionarios de aduanas británicos tienen orden de detener los nuevos envíos de estos dispositivos, pero los equipos distribuidos antes del martes (momento en el que se produjo la prohibición cautelar) pueden seguir vendiéndose. El modelo de 10,1 pulgadas podía adquirirse ayer en varias tiendas online, y algunas de ellas confirmaron a este diario que no habían recibido intrucciones para paralizar las ventas.

Desde Samsung se aseguraba ayer que se tomarían 'todas las medidas necesarias' para asegurar que sus equipos estuvieran disponibles 'para los consumidores en Europa y en todo el mundo'. Las ventas de dispositivos móviles supusieron un 30% de los beneficios de Samsung en el segundo trimestre de este año.

No es la primera vez que Apple recurre a los tribunales contra Samsung. En Corea del Sur, con una demanda hecha pública a finales de junio, la compañía de la manzana reiteraba que los dispositivos de Samsung infringían siete patentes relacionadas con las pantallas táctiles y tres con el diseño (desde el botón central en los dispositivos a sus esquinas redondeadas). A este conflicto legal se suma el que sigue vigente en Australia y por el que Samsung ha tenido que retrasar el lanzamiento del dispositivo de 10 pulgadas.

Algunos expertos creen que este retraso obedece a que Samsung puede estar preparando una nueva versión de la tableta en disputa para conseguir que se venda sin problemas tanto en Australia como en Europa, un hecho que no ha sido confirmado. Sí es posible, no obstante, que Samsung tenga preparado un plan alternativo de defensa, ya que no parece que el caso alemán vaya a ser el último. Los abogados de Apple continúan trabajando para que en EEUU también se bloqueen las ventas temporalmente hasta que las reclamaciones sobre las patentes se resuelvan.

Samsung, a su vez, ha contrademandado a Apple en Corea del Sur, Japón, EEUU y Alemania. La empresa presentó la demanda en un tribunal en Seúl por violaciones de cinco patentes. En Tokio se presentó otra por dos patentes más y en Mannheim (Alemania) por tres. Por ello, la compañía se apresuró ayer a matizar en un comunicado que 'la decisión tomada por el tribunal alemán no afecta, en modo alguno, a otros procesos judiciales en curso tanto en Europa como en otros países'.

La guerra abierta entre ambas compañías es paradójica. Samsung es el principal proveedor de Apple en los procesadores y las pantallas de cristal líquido que esta última incorpora a sus móviles y tabletas. Apple vendió 14 millones de unidades de su iPad en los primeros seis meses del año y los analistas estiman que Samsung venderá 7,5 millones de Galaxy Tab este año. A simple vista, Apple no debería preocuparse por su rival, pero sí lo hace.

Los expertos ven en este tipo de demandas un conflicto más profundo que el de las patentes. Apple, según la consultora IDC, es el principal vendedor de smartphones del mundo con su iPhone.

Pero en el último trimestre las cifras indican algo más: las ventas del iPhone crecieron un 141% en comparación con el mismo trimestre del año anterior, pero las de los smartphones de Samsung lo hicieron un 380%. En paralelo y por si en esta batalla no hubiera pocos elementos en juego, Google proporciona el sistema operativo de la mayoría de los smartphones de Samsung y de sus dos tabletas: Android.

Apple, que ve amenazado su crecimiento no sólo por Samsung sino por todos los dispositivos que incorporan Android, está utilizando todos mecanismos posibles. 'La gran noticia en el año pasado fue la explosión de los dispositivos con Google Android y esto significa que nuestros competidores están respondiendo. Porque no están respondiendo con innovación, están haciéndolo con demandas.

No hemos hecho nada incorrecto y estos pleitos legales están inspirados en nuestro éxito', espetaba hace dos semanas el que fuera presidente de Google, Eric Schmidt, en una conferencia en Tokio. En Forbes se preguntaban ayer si esta decisión judicial se traduciría en un aumento de ventas para el dispositivo de Samsung. 'De repente, esta es la tableta que Apple no quiere que tengas', podía leerse.